Lógicamente ha sido uno de los temas estrella del presente Carnaval. Durante una de las funciones de clasificatorias el jurado cerraba el telón a la comparsa El rey del barrio, de la localidad sevillana de Los Molares. Pasados unos días, su caso ya no se ha quedado como algo aislado, sino que ha tenido su continuidad con la descalificación de la chirigota El Movimiento del 36.
Aunque nunca sirva para restañar la herido, es cierto que lo sucedido en la Gran Final ha servido para tapar algunas bocas de los componentes de esta agrupación que llegaron a afirmar que lo sucedido con ellos nunca habría pasado con un grupo de Cádiz.
Sea como sea, los vocales del jurado se limitaron a aplicar un reglamento, que por estricto que sea, fue aprobado en su día por todos los autores. Podrá gustar más o menos pero es lo que hay porque así ellos lo quisieron. Lo de la comparsa de Los Molares sólo debe servir para que en el futuro los componentes de las agrupaciones sean mucho más cuidadosos con un detalle crucial.