La Voz de Cadiz
Lunes, 27 de febrero de 2006
  Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA NOTICIAS ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES


CÁDIZ
LA VOZ DEL CARNAVAL
Crónicas repelladas de Pepe Monforte: El efecto yanovoymá
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

No sé si ha sido casualidad. Pero me parece que es algo más. Hablo con muchas personas sobre Carnaval y todos tenemos la misma sensación, la que ayer en La Voz de Cádiz explicaba en su magnífico artículo Pepe Landi y lo que decían en una entrevista Modesto Barragán y Manolo Casal, periodistas y profundos conocedores de la fiesta. No cabe duda de que muchas de las personas que vienen a la ciudad durante el Carnaval vienen atraidos por lo que han visto por televisión ya sea a través del Canal Sur o por imágenes sueltas porque es muy habitual que cualquier cuplé se vea a través de los programas esos de zapping que son como el cazón en adobo, que están en todos los freidores. El primer impacto para estas personas es el sábado de Carnaval en el que tan sólo se ve a mucha gente disfrazada por la calle y poco más. Después del pregón en San Antonio todo queda al libre albedrio, bajo la filosofía del vamonó que nos vamos que tanto nos gusta en Cádiz. Igual que se improvisa por la tarde un disfraz con la bata de mama, una rebequita de mi hermana y cuatro rulos, pues igual se improvisa una noche carnavalesca. Aquí no pasa ná, como diría La Guillotina. Lo malo es que si pasa. Los que vienen de fuera no entienden nada y se pasean por las calles con el gorro de plástico y la barba comprada en un tenderete callejero y con una copa de manzanilla en la mano y empiezan a buscar Carnaval: por la Viña, por el Mentidero, por Santa María, por la Alameda y lo único que encuentran es gente disfrazada corriendo y mucha, mucha manzanilla, mucho moscatel y mucha Cruzcampo, también corriendo...porque todo el mundo va corriendo. Siempre hemos sido contrarios a encorsetar el Carnaval. Cuanto menos reglamentos y cosas se le pongan mejor, pero no debemos olvidarnos de que uno de los pilares en los que queremos basar nuestro futuro es en el turismo y esta fiesta, nos guste o no nos guste, es nuestra tarjeta de visita. Tú le dices a la gente Cádiz y te contesta Carnaval. Pocos te responderán la calle Ancha y menos aún la fuente del niño meón de La Alameda. Es necesario por tanto, como muy bien dice Pepe Landi, que todos nos rasquemos un poquito la cabeza para llenar, al menos durante el primer fin de semana, la agenda de actos sobre todo en lo que se refiere a las noches. El Ayuntamiento debe, el primero, liderar este movimiento. No se puede editar un programa de actos con tanto retraso. Se comprende que hasta el final no se pueden pulir muchos detalles, pero hay que editar un programa más general para las personas que nos visitan. Qué lo conozcan con tiempo para que puedan planificar su viaje. No sé puede aguantar tampoco, la lamentable gestión de una entidad bancaria, Caja San Fernando, que cada año se lleva las principales agrupaciones el principal día de la fiesta a Sevilla. Es necesario que empresas privadas de Cádiz o alguna otra entidad bancaria, o una colaboración entre agrupaciones, entidades públicas y privadas hagan que las agrupaciones durante la fiesta estén en la ciudad. Comprendemos que tienen que ganar dinero y la obligación de la ciudad es ofrecérselo para que se queden aquí, aunque también ellas, con el amor por la ciudad que tanto declaran, deberían de hacer un esfuerzo. La actuación de las agrupaciones en Sevilla nos perjudica en dos cuestiones. Primero porque las agrupaciones no están aquí y segundo porque todas esas personas que acuden masivamente al espectáculo no vienen a Cádiz y eso significa dinero de menos para todos. Y es más, aviso para navegantes, atención al Carnaval de Sevilla y atentos a los próximos años...no vaya a pasarnos como con el Comercio de Indias. Pero no sólo es necesario que las agrupaciones estén en Cádiz y se les vea, ya sea en tablaos, a veces desangelados, pero, sobre todo, en fiestas y recintos donde se pueda ir a verlos. Este es un camino en el que entra la iniciativa de las entidades ciudadanas, ya sean públicas o privadas. Es necesario reforzar la oferta de fiestas y bailes. Este año los artesanos han tenido una buena iniciativa, pero es necesario que otros colectivos se animen y la ciudad se llene de bailes y fiestas a los que poder acudir, ver las agrupaciones, bailar, comer o in, in, in, pero que los haya. Aunque es verdad que muchos restaurantes ofrecen espectáculos de cena y agrupaciones, también sería necesario reforzar estas oferta y crear incluso una guía, y aquí podría colaborar el Ayuntamiento, con la oferta existente y así que los turistas puedan elegir. El problema es que la dejadez con la fiesta no es sólo municipal. Los autores están muy preocupados con el concurso y parece ser que es lo único que les interesa y los colectivos económicos de la ciudad, la oposición, asociaciones de comerciantes, empresarios y hosteleros guardan, a mi modesto entender, un silencio llamativo. O todo va sobre ruedas, o las voces que surgen no tienen contacto con la realidad o simplemente el tema no les interesa. Es verdad que los hoteles están llenos y los restaurantes también, pero es muy importante que la gente se vaya contenta y no vaya por ahí diciendo, en su casa, a sus amigos y en sus trabajos yoyanovoymá.



Sudoku Canal Meteo Horóscopo
Vocento