EL RECUADRO

A Peris, sobre su premio

Sigue la moda torera de los premios, y ni se te ocurra ir personalmente a recoger el que lleva el nombre de Manolo Ramírez

Antonio Burgos
SEVILLAActualizado:

Iba a hacerte, querido Luis Carlos Peris, el debido elogio por tu flamante y justo premio «Manuel Ramírez», tu brillante serie de evocaciones que en la competencia y durante la Feria taurina hiciste de qué tardes las de aquellos días, como el título de Los Beatles, pero mucho mejor: con «La Giralda» o «Cielo Andaluz» por la Banda de Tejera. Y te iba de paso a echar la bronca, porque casi un día entero me tuviste buscando entre lo periódicos atrasados el que traía el capítulo que le dedicabas a la última Puerta del Príncipe de Curro, porque Carmen Tello no había podido aquel día ir a comprar el Diario y me pidió que se lo dejara. Vano intento, porque ese diario ya no estaba entre los atrasados de casa, sino entre los que la señora que nos ayuda en sus tareas había tirado a la basura con los atrasados. Así que sepas, querido Peris, que le debes a nuestro Curro esa página tuya de oro convenientemente enmarcada.

Iba a hacerte, oh Peris, el elogio de tu capítulo sobre aquel «Escobero» de Miura que puso en dinero a Diego Puerta y que por poco lo mata en terrenos del 4, que yo lo vi desde la Sombra Alta de los pares, con una entrada de oficio que me buscó mi padre, y te juro que es la tarde que más miedo he pasado en la plaza del Arenal. Iba a hacerte todos estos elogios, pero resulta que mi leído Alberto García Reyes se me ha adelantado. Después de las cosas tan hermosas que te ha dicho sobre tu trabajo y tu relación de compañerismo y amistad con Manolo Ramírez, lo mejor que puede hacer uno es callarse. Cosa que hago ahora mismito. Y Sanseacabó, como decimos los de tu misma doble militancia del beticismo y del currismo, tú que inventaste en el diario «Suroeste» el hallazgo del Currobetis.

Hechos, pues, como propios los elogios ajenos, paso a darte un consejo, aunque sé que no lo has pedido. Tras leer a García Reyes, me pregunté: «Y después de las grandezas que Alberto ha contado de Peris, figura del toreo de la escritura de periódicos en todos los terrenos, los de adentro y los de afuera, toros, fútbol, recuerdos íntimos de Sevilla, evocaciones de Semana Santa, ¿va a ir a recoger el premio? ¿Va a ser menos que El Juli o Manzanares?». Así que la presente es para recomendarte que, como figura grande del toreo periodístico que eres, sigas la moda torera en esto de los premios, y ni se te ocurra ir personalmente a recoger el justo y merecido galardón que lleva el nombre inmarcesible de nuestro querido y añorado Manolo Ramírez. Como eres figura, haz lo que los grandes del toreo: manda a alguien a recoger el trofeo y la panoja. Igual que otros mandan al fisioterapeuta o al picador, manda a Rogelio Gómez «Trifón», que verás lo bien que te deja en la recogida. Y me juego lo que sea que hasta echa sus lagrimitas el hombre y todo.

Es la moda torera, como sabes: darse a valer y no ir a recoger los premios, aunque se quede como un cochero. Quizá por aquella norma que le escuché a un viejo sevillano: «Mejor que lo echen a uno de menos que de más». Mejor que te digan «Oye, no te vi anoche» a que murmuren mientras las muy efectivas huestes de Miguel Ángel están pasando las bandejas de canapés y los platos de jamón: «Ya está aquí este tío otra vez; es que no se pierde una...»

Yo podría ahora dar una relación de recomendaciones para que nadie se salga de la norma torera. Por el ejemplo, si al currobeticista consejero de Economía, mi apreciado don Antonio Ramírez de Arellano, le dan un premio, le recomiendo que no vaya, que mande a recogerlo a su Manuel Escribano. Si se lo dan a Carlos Herrera, que se lo recoja Ricardo Laguillo. Si es al Yuyu, que mande al dueño de la Venta del Nabo. Si es a Cabrero, el hermano mayor de la Macarena, por la gran obra asistencial que hacen, que mande al capitán de los Armaos, a Fernando Vaz. Si a es a Joaquín Sainz de la Maza, que mande a los hermanos mayores del Martes Santo. Menos Alfonso Guerra. Lo han hecho Hijo Predilecto de la provincia, ¿no? Por favor, que vaya a recoger el premio en persona. No se le vaya a ocurrir mandar a Mienmano...

Antonio BurgosAntonio BurgosArticulista de OpiniónAntonio Burgos