LA TRIBU

La mañana

Mañana de las Carretas, Gines, presente y pasado,con el nombre de Rocíoconvierte en cielo este espacio

Antonio García Barbeito
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La mañana es un patio. Y un cohete que sube y pone allá arriba un trasunto de ensayo de tormenta. Y unas campanas que tocan a misa. Y unos gorriones que chillan por cima de los tejados sin saber dónde esconderse. Y un sonido de campanillas que resultan sonajeros del aire. Y unas palmas que suenan esperando baile. Y un baile que obliga a las voces y a las palmas, y por eso sale una copla, echa a volar y se adueña de la mañana. Y unos cascos de caballo que bajan o suben la calle adoquinada. Y unas carretas —qué alineada belleza— que aguardan la orden de empezar el camino. Y un Simpecado que baja por la escalera de la iglesia y se adueña de todo. Y una gente que tiene el alma aquí, y la memoria, y la fe, y la devoción, o el sagrado credo de la costumbre. La mañana es un abrazo de dos que hacía un año que no se veían. Y es una muchacha que se multiplica y, al paso, deja en su perfil el perfil de su madre, los ojos de su casta, los andares de su hermana mayor, la gracia de su gente. La mañana es un chiquillo que empieza a recoger lo que todavía no le cabe en los ojos del asombro, pero que va llenándose de todo, sin saberlo. Y la mañana es un hombre mayor al que los ojos húmedos no lo dejan ni llorar del todo ni saber si lo que siente es una inmensa alegría llena de tristeza, o una infinita tristeza salpicada de alegría.

Rocío de Gines. Mañana milagrosa, mañana única. «…Y en sus corrales renacen / claveles y rosas frescas…» Sé en qué corrales, y a qué huelen esas flores, porque llevo medio siglo oliéndolas. «Y una mañana de mayo / el pueblo entero se vuelca…» ¡Cómo no va a volcarse, si es lo más grande para el pueblo! Cabe la vida en una plaza. Cabe la memoria de muchos años en un abrazo. No hay que decir nada, bastan los gestos, una mirada, un apretón de manos, un achuchón, unas lagrimillas, una risa, unos brazos en alto que celebran haber visto a alguien… Cabe la vida entera aquí. Todo aquí. Hervidero de pasiones que se derrama por mayo. La copla viene diciendo la pasión de los paisanos. No hay palabra que no lleve el resumen de unos años. Hazle sitio en el recuerdo a los nombres que forjaron esta mañana gloriosa que tú sigues disfrutando. Mañana de las Carretas, Gines, presente y pasado, con el nombre de Rocío convierte en cielo este espacio. Cabe en la plaza del pueblo todo lo que estás pensando, como caben en las coplas cien corazones hermanos. Juventud bulliciosa y festiva y con la herencia rociera multiplicada. «Ya no están muchos de aquellos, / pero está lo que dejaron…» «Gines despierta de un sueño…» ¿O será que no quiere despertarse, Juan? Gines, Gines, Gines…

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