COMENTARIOS REALES

Entusiasmo de Pablo D'Ors

Como la vida es muy breve sugiero leer pronto a Pablo d’Ors, porque nos servirá para vivir en plenitud

Fernando Iwasaki
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Los grandes escritores pocas veces son secretos, porque de lo contrario no podríamos hablar ni de la magnitud de su obra ni de sus esferas de influencia. Más bien, muchos grandes escritores son al mismo tiempo discretos porque no se prodigan en reportajes, promociones o rutilantes lanzamientos. Pablo d’Ors es uno de esos grandes y sobre todo de los más discretos, como lo demostró en la presentación de su última obra —«Entusiasmo» (Galaxia Gutenberg)— en la Biblioteca Infanta Elena.

«Entusiasmo» es la primera novela de la cuarta trilogía en las que Pablo d’Ors ha dividido su obra. La primera está compuesta por «El estreno» (2000), «Las ideas puras» (2000) y «Contra la juventud» (2015); la segunda por «Andanzas del impresor Zollinger» (2003), «El estupor y la maravilla» (2007) y «Lecciones de ilusión» (2008); y la tercera por «El amigo del desierto» (2009), «Biografía del silencio» (2012) y «El olvido de sí» (2013). Estoy persuadido de que «Entusiasmo» cifra y decanta toda la obra de Pablo d’Ors, porque la épica íntima del protagonista —un joven que tras ordenarse sacerdote viaja como misionero a Honduras— se convierte en una poderosa aventura literaria que dialoga con los grandes relatos que conocemos sobre la educación sentimental, el descubrimiento de la vocación poética o la exploración de los abismos de la condición humana.

Me parece maravilloso que exista una novela que narre el nacimiento de una vocación espiritual, la epifanía de la llamada y la travesía de esa renuncia que a la vez aspira a lo absoluto, pues me produce una profunda fatiga contemplar la vertiginosa multiplicación de propuestas empeñadas en construir nuevos arquetipos de maldad y perversión en formato serie, novela o película en contextos históricos, modernos o distópicos y encarnados por criaturas resentidas, desadaptadas o nihilistas. Por eso celebro la publicación de «Entusiasmo», porque Pablo d’Ors nos demuestra cómo en estos tiempos que corren la humildad puede ser trasgresora, la piedad alternativa y la generosidad contestataria.

Como su admirado Herman Hesse, Pablo d’Ors también ha dedicado su obra a contarse a sí mismo. Sus primeros libros parecían una fastuosa biblioteca constelada de autores sofisticados, pero en los títulos siguientes fue vaciando las estanterías para instalarse en la soledad unánime de un museo interior que al mismo tiempo es un desierto habitado por la luz, la meditación y el entusiasmo. Quienes hayan leído «Biografía del silencio» (Siruela) saben de lo que hablo, porque se trata de una deliciosa reflexión que ha restablecido la importancia de la dimensión espiritual de la condición humana.

Leyendo «Entusiasmo» he reafirmado mi necesidad de tener maestros admirables; he descubierto que ser ridículo y sublime no está reñido con la trascendencia y que es mucho mejor escribir para alumbrar que para deslumbrar. Como la vida es muy breve sugiero leer pronto a Pablo d’Ors, porque nos servirá para vivir en plenitud.

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