Álvaro Ybarra

La Cartuja, símil de Sevilla Álvaro Ybarra

De los fastos de la Expo 92 queda un legado de dejadez que solo se salva por las iniciativas que han permitido reocupar el suelo de La Cartuja

ÁLVARO YBARRA PACHECO, DIRECTOR DE ABC DE SEVILLA - Actualizado: Guardado en:

A pocos meses de que se conmemore el XXV aniversario de la Expo’92 la isla de La Cartuja se ha convertido en un símil de la ciudad. En la sede de la Expo se ubican grandes y pequeñas empresas innovadoras, museos, un rascacielos, nuevos y modernos edificios, escuelas universitarias, oficinas y centros de investigación en un paisaje arrasado de farolas rotas, aceras reventadas, jardines abandonados, estaciones mohosas y canales sin agua. De los fastos de aquella Exposición Universal que impulsó a Sevilla y la convirtió durante unos meses en referente mundial queda un legado de dejadez y abandono que sólo se salva por las iniciativas que han permitido reocupar el suelo de La Cartuja en su práctica totalidad. ¿No es acaso Sevilla un sueño perdido, una ciudad decadente que se mantiene en el candelero por su espléndido pasado y por las iniciativas de unos pocos sevillanos que no se resignan a dejarse contagiar por la estrechez de miras?

Fíjense si La Isla de La Cartuja se parecerá a Sevilla que el gran proyecto para conmemorar el XXV aniversario de la Expo, la rehabilitación del Pabellón del Futuro, se terminará casi dos años tarde, como el Año Murillo. La rehabilitación se concentrará sólo en uno de los dos edificios del antiguo pabellón, justo el que albergará el Archivo General de la Junta de Andalucía. Del otro edificio se desconoce su proyecto de reforma y su destino, como las líneas del Metro. Pura Sevilla. Venga sedes de la Junta y funcionarios para dar algún sentido a los proyectos varados por la dejadez.

Tal vez la Isla de La Cartuja debiera haberse convertido, una vez que el parque tecnológico no logró atraer a un número suficiente de investigadores, en el campus universitario de la Hispalense. Tenía todas las condiciones para serlo. Pero ni había dinero ni voluntad política ni visión de futuro. Otra vez, el cortoplacismo, la política de vuelo rasante que tantos proyectos ha frustrado en la metrópolis hispalense relegó la ejecución de un plan integral de rehabilitación para convertirlo en una sucesión de parches. Las infraestructuras de la isla están pidiendo con urgencia una reparación radical que ponga en valor lo que allí existe. ¿Es o no La Cartuja un símil reducido de la ciudad?

@aybarrapacheco

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