Álvaro Ybarra

Andalucía, segundo plato Álvaro Ybarra

O se encaran ya los graves problemas que se le plantean a la sociedad andaluza, o el proceso de divergencia con el resto de España aumentará

La presidenta Susana Díaz durante su visita al nuevo servicio de urgencias del Hospital San Carlos de San Fernando
La presidenta Susana Díaz durante su visita al nuevo servicio de urgencias del Hospital San Carlos de San Fernando - EFE
ÁLVARO YBARRA PACHECO, DIRECTOR DE ABC DE SEVILLA - Actualizado: Guardado en:

En marzo se cumplirán dos años de las últimas elecciones autonómicas. El balance que puede hacerse por ahora de la legislatura es muy pobre. Los grandes problemas de Andalucía, con el desempleo como primero de ellos, apenas han mejorado. La crisis ha agrandado aún más las desigualdades entre las comunidades más desarrolladas y las más pobres y las perspectivas de futuro a corto y medio plazo no hacen presagiar que vaya a cambiar la situación. Desde su invariable ubicación en la cola de las regiones españolas y europeas Andalucía parece haber perdido de nuevo el tren de la convergencia. Ya sólo se espera a que las meteduras de pata del supuesto enemigo exterior, como la de esta semana de Cristina Cifuentes, justifiquen nuestra lamentable postración tras casi cuarenta años de gobiernos socialistas.

Este desgaste del discurso oficial es más que evidente. Ahí tienen por ejemplo a las plataformas ciudadanas constituidas por profesionales para pedir una sanidad digna, que lograron reunir a cincuenta mil personas en Granada y que se han extendido ya a Málaga y Huelva, donde el día 27 volverán a movilizar a la gente. El recurso de culpar de todos nuestros males a Madrid carece ya de credibilidad. Y mientras miles de jóvenes se marchan en busca de una oportunidad que su tierra no les brinda el desencanto se extiende como una marea imparable.

A la presidenta de la Junta, dedicada desde hace meses en cuerpo y alma a los graves problemas internos del PSOE, Andalucía se le ha quedado pequeña. Su discurso es ya el de la jefa de la oposición al Gobierno de España y el de la futura líder del Partido Socialista. O sea, que Andalucía ha vuelto a convertirse en un segundo plato. Y esta comunidad no aguanta ya más aplazamientos. O se encaran ya los graves problemas que tiene planteados la sociedad andaluza en todos los sectores y ámbitos de población, o el proceso de divergencia social y económica con el resto de España aumentará su intensidad. No podemos pasar de un gobierno interino a otro. Es más necesaria que nunca una alternativa política que vuelva a ilusionarnos y que tenga un proyecto de comunidad que nos rescate del conformismo fatalista que nos adormece.

@aybarrapacheco

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios