Fernando Sicre

¿Y por qué no 20 horas? Fernando Sicre

Fueron 20 horas las que decidió un día el gerente del Hospital Virgen del Rocío que debían trabajar los trabajadores de la limpieza de la referida institución

Fernando Sicre - Actualizado: Guardado en:

Fueron 20 horas las que decidió un día el gerente del Hospital Virgen del Rocío que debían trabajar los trabajadores de la limpieza de la referida institución. Era la década de los 80 del siglo pasado y la gobernabilidad de la Junta de Andalucía era posible por el pacto suscrito entre PSOE-PCE. La causa alegada, la dignidad del trabajador y la supuesta indignidad para el señor gerente comunista, de la prestación de limpieza por un trabajador. Lo quiso resolver reduciendo la actividad, manteniendo por descontado el mismo salario. La pronta llegada a la Consejería de otro gestor exigió de inmediato la restitución de la situación anterior al desaguisado «realizado de todo corazón, por eso que está en la izquierda, pero con el dinero de todos», volviendo a trabajar 40 horas como era lo habitual. El sindicato primo hermano a la UGT recurrió la decisión y demando a la Consejería ante el juzgado de lo social. Y miren por dónde, la sabiduría de Su Señoría, un juez sanluqueño con importantes arraigos bodegueros, dictó sentencia y dijo: «la desorganización de la Administración no es suficiente para justificar supuestos derechos adquiridos». Es una frase para la reflexión, que debía ser explicada con amplitud de miras a los políticos españoles que disfrutan jugando a la política. Y ese disfrute es porque ni saben hacer otra cosa ni disfrutan con nada más. Entonces y dentro del jueguecito al que nos acostumbra en ocasiones la Junta de Andalucía, ¿por qué no 20 horas en lugar de 35? Total, que más da. Si es que se pretende crear más empleo público, proporcional a la reducción de la jornada, malo. Si no va a hacer falta su creación para compensar la pérdida de horas, peor, porque significa ello un sobredimensionamiento de la plantilla. En las concesionarias que a buen seguro también se les reducirá la jornada, éstas que sí suelen estar ajustadas porque son empresas privadas, la solución vendrá dada por el incremento de las tasas de la prestación de los servicios públicos. En fin, no veo por dónde coger la propuesta estrella de la Junta de Andalucía para hacernos salir de la condición de territorio objetivo 1 de la UE a Andalucía, de la que son integrantes aquellas regiones europeas cuyo diferencial de rentas se encuentra por debajo del 75% de la media de las rentas totales europeas. O sacarnos del pozo del desempleo con índices de desempleo que superan el 30%. Quizás, la propuesta además de absurda, sí que puede tener una clara intencionalidad política, ya que una similar en Castilla-La Mancha ha sido suspendida por el TC. Éste ya declaró inconstitucional un recurso similar, ya que la norma recurrida resulta incompatible con la Ley de Presupuestos Generales del Estado, con la que, en el ejercicio de su competencia exclusiva en materia de legislación laboral (art. 149.1.7 CE) y de regulación básica de los derechos y deberes del personal del sector público (art. 149.1.18 CE), el Estado ha establecido que la duración de la jornada mínima de trabajo de los funcionarios debe ser de 37 horas y media semanales de trabajo efectivo de promedio en cómputo anual. La presidenta de la Junta intenta buscar razones futuras para contrarrestar el presumible apoyo que va a dar con la abstención en la próxima investidura de Rajoy.

Una medida populista e indeseable, que de hacerla efectiva en el sector público y empresas concesionarias de servicios públicos, supondría abrir más la brecha entre los derechos de los trabajadores y los empleados públicos. Otra vez la izquierda actúa de manera inconsciente, inconsistente, absurda y sin considerar el contexto en el que se desenvuelve nuestra política económica, que no es otro que el mercado europeo y el mercado mundial.

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