El Apunte

Promesas de humo

El consejero de Fomento imita a la presidenta de la Junta, Susana Díaz, y tira de cartera para contentar a Cádiz

- Actualizado: Guardado en: Opinión

La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, realizó el pasado 1 de febrero su primera visita institucional al Ayuntamiento de Cádiz. La llegada de Díaz al consistorio gaditano estuvo rodeada de una fuerte polémica en el exterior, donde distintos colectivos sociales se manifestaron reclamando el cumplimiento de algunas promesas y contra los recortes en sanidad, sin embargo, Díaz cruzó la puerta del consistorio y convenció al alcalde, José María González, de sus intenciones prometiendo lo humano y lo divino.

En solo dos horas despachó con el regidor todos los problemas de la ciudad y buscó la mejor solución para ellos. La presidenta se comprometió a invertir 55,5 millones de euros en Cádiz a lo largo de 2017 y puso como ejemplo de ello la futura Ciudad de la Justicia, el Museo del Carnaval, nuevas políticas en favor de empleo... La consecuencia inmediata de la visita de Díaz tuvo efecto a la semana siguiente cuando el consejero de Justicia visitó Cádiz para comprobar ‘in situ’ las ventajas de instalar la Ciudad de la Justicia en los antiguos depósitos de Tabacalera.

El titular de Justicia, Emilio de Llera, reconoció entonces que este proyecto necesitaba de un estudio técnico y de una mayor reflexión. Poco a poco hemos podido comprobar que todos aquellos anuncios que hizo la presidenta llevan su tiempo. Ahora acaba de repetir la misma estrategia el consejero de Fomento, Felipe López, que visitó ayer al alcalde en el Ayuntamiento y tiró de billetera para contentar al equipo de Gobierno.

López, igual que Susana Díaz, ha prometido el carril bici, el tranvía, la apertura de la estación de autobuses y la ejecución de la séptima fase de las viviendas de Matadero. En total, 20 millones de euros de inversión en mejoras de viviendas.

López ha ido más allá que la presidenta y se ha comprometido con fechas, es decir, ha confirmado que la estación de autobuses abrirá en julio, que las obras de las nuevas viviendas de Matadero arrancarán a primeros de 2018 o que el carril bici en extramuros será una realidad a partir del próximo octubre. No hay peor metedura de pata para un político que confirmar fechas en público, pero no hay peor ridículo que las promesas sean humo.

Llevamos demasiados años, unos quince, dando vueltas con la Ciudad de la Justicia y lo peor de este asunto es que aún no se ha movido un dedo para su ubicación definitiva. Solo hay una declaración de intenciones del alcalde. Las promesas se las lleva el viento y en Cádiz ya nos hemos acostumbrado. El mejor ejemplo es el hospital.

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios