Opinión
La Voz de Cádiz

El paro crónico

Acaba el verano y vuelven las cifras dramáticas, más allá de las mejoras temporales: 153.000 son demasiados

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La batalla de los gaditanos contra el desempleo solo atravesaba una tregua. Creíamos que los descensos continuados, durante meses, suponían un alivio real pero el final de un verano de llenos históricos nos ha devuelto a la realidad. Los números vuelven a ser demasiado graves. Somos demasiado dependientes del turismo y la cifra total vuelve a ser dramática. Una frase que por desgracia puede emplearse desde hace décadas. Porque el desempleo es un problema estructural de la provincia de Cádiz. Es crónico. Es tan antiguo que habría que remontarse a tiempos predemocráticos para encontrar porcentajes que no provocasen alarma. Su situación es tan resistente y grave que resulta inútil hacer valoraciones mensuales, hablar de unas pequeñas subidas o bajadas. Incluso en términos anuales, las variaciones suelen ser muy pequeñas, siempre sometidas a la temporalidad de sectores clave como el turístico. Así que el hecho de que las oficinas del Servicio Andaluz de Empleo registrasen relativas bajadas en la primera mitad de año para volver a repuntar en agosto y septiembre las deja casi como estaban.

En cualquier caso, demasiado altas durante demasiado tiempo. El paro ha subido en toda Andalucía, en España, pero eso no es consuelo para una de las provincias que siempre viaja en el furgón de cola. Al margen de circunstancias estacionales, el número que importa, la cifra que debe provocar una reflexión permanente, fija el número total de desempleados. Aunque hayamos rozado los 200.000 en otras ocasiones, que ean ahora 153.000 provocaría casi una revolución social en cualquier otra zona de España y la Unión Europea. Un año tras otro, los estudios incluyen a cuatro o cinco municipios gaditanos entre los diez con mayor desempleo en España. Esa situación, además, ni siquiera es nueva. Lleva años produciéndose al margen de las pequeñas alteraciones estadísticas. Esas cifras esconden a familias, demasiadas, sin la menor oportunidad de regresar al mercado laboral.

La situación del paro en Cádiz es algo mejor que hace un año pero unos miles de dramas doméstico siguen siendo demasiados. Sobre todo porque ningún otro territorio de España lo sufre con tanta intensidad y con tanta frecuencia. De una vez por todas, las administraciones, la autonómica sobre todo, debe admitir que el mercado laboral no funciona, que el sistema tiene taras irresolubles. Eso no va a cambiar de un verano para otro.

LA VOZ