El nuevo Carnaval políticamente correcto

¿Lo políticamente correcto ha matado al COAC? ¿Está siendo el concurso devorado por esta tendencia?

Adolfo Vigo
Actualizado:

¿Lo políticamente correcto ha matado al COAC? ¿Está siendo el concurso devorado por esta tendencia? Con el inicio de este nuevo concurso de coplas se me plantea esta duda, que considero vital para la supervivencia del mismo. Estando aún reciente la polémica de los catalanes enfadados por la puesta en escena del presunto ajusticiamiento de Puigdemont, o el eco de que se han hecho algunas revistas del corazón sobre esa otra que hablaba sobre la belleza, o la carencia mejor dicho, de la hija de Jesulín, se me viene a la cabeza la posibilidad de que las letras de las agrupaciones se vean afectadas por una auto censura impuesta por ellos mismos a fin de no molestar a esos que habitan allende Cortadura y que no son capaces de entender la propia idiosincracia del Carnaval.

Tengo la sensación que esta corriente imperante en la sociedad, más por el qué dirán, y que pretende que nadie se ofenda, que no se pueda decir una palabra más alta que otra o que todo sea «apropiado», está acabando con el doble sentido de las letras, con el humor acido de muchas agrupaciones, con la esencia de las agrupaciones. Con esto no quiero darle pábulo a esas agrupaciones que rozan la grosería, el mal gusto o, simplemente, la ofensa en sus letras y en sus tipos. Pero, si es verdad, que actualmente las letras se miran más por a quien ofenden, que por el simple hecho de hacer gracia con el chiste o el doble sentido. Me da que la ‘grasia’ gaditana se está perdiendo y es una pena…

El carnaval desde su origen, y aun más en su época franquista, es transgresión, es critica, es el decir sin decirlo y eso se está acabando. Por desgracia, en el concurso nos estamos encontrando cada día con más «estómagos agradecidos» que traicionan a Don Carnal por un aplauso fácil y un grito del gallinero. Creo que ese miedo a ser políticamente incorrecto, a ser señalado por algún colectivo por llevar letras inapropiadas, a caer en la desdicha de ser marcado y perder el favor del público está haciendo que el concurso se esté descafeinado. Al final, que de pamplinas para salir en el «cannaval»…

En el panorama actual, nos encontramos con autores incapaces de criticar al equipo de gobierno actual y al estado de la ciudad, por miedo a caer en la desgracia de ser tachados de poco moderno, pero que se siguen cebándose con la anterior alcaldesa que ya dejó el sillón hace más de dos años. O con agrupaciones que exprimen poco sus neuronas y se van al chiste blanco y fácil que corre por las redes sociales y que, previamente, haya pasado la censura de la sociedad mojigata en la que estamos inmerso. Yo es que muero con esas cosas porque de algo hay que morir.…

Que difícil lo tendría Paco Alba para cantar hoy aquel cuplé de ‘Los Beduinos’, por ejemplo, que decía: «Una noche que cantamos en el harén de un moraco, por la gloria de Mahoma, entre tantas moras yo pasé un mal rato. El que toca la tambora le daba la coba a una mora de espanto. Pero el sultán que lo vio se avanzó como un berraco y le metió la tambora hasta el sobaco». Seguro que lo tacharían de racista y de machista. Y es que el doble sentido y la picaresca en el carnaval de Cádiz han muerto. Larga vida al nuevo carnaval políticamente correcto…

Adolfo VigoAdolfo VigoArticulista de OpiniónAdolfo Vigo