Imaginación para seguir creciendo

El sector turístico está de enhorabuena por su crecimiento pero, a la vez, lamenta que ya no puede crecer más

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El sector turístico gaditano respira aliviado. Fue el primero, o de los primeros, en sufrir los efectos de la crisis. En el momento en que la recesión o, simplemente, la contención económica recorrió como un fantasma Europa el turista se quedó en casa o prefirió un destino más cercano a la añorada Costa de la Luz que se despedía, parecía que para siempre, de los buenos datos cosechados en 2006 y 2007, cuando se había remontado asimismo el temor a volar que provocaron los atentados de las Torres Gemelas de Nueva York. Los hosteleros emplearon, cuando los visitantes comenzaron a caer, diez minutos en quejarse y diez años en trabajar un destino que sabían que era algo más que una moda pasajera.

En la década que ha transcurrido entre el ‘big bang’ de la crisis y el 2018 que hoy nos alumbra el sector turístico gaditano se ha recuperado hasta el punto de que los malos tiempos ya parecen sólo un recuerdo que hay que olvidar. Los grandes hoteles están aliviados al comprobar que las reservas en temporada alta rozan ya el 100% y que la temporada turística se prolonga hasta el mes de noviembre y suele anticiparse a principios de mayo (generalmente, es el gran Premio de España de Motociclismo, con su solape con la Feria del Caballo, quien marca este inicio).

Pero este análisis, esta lectura de la situación también deja dos cosas claras. La primera es que se ha trabajado bien en los años de crisis con la apuesta decidida del sector turístico de consolidar Cádiz como un destino de calidad, en el que no se podían tirar los precios y en donde el turista debía tener un trato exquisito alejado de las masificaciones de otros destinos o de la oferta de todo a cien que cualquier viajero habrá sufrido. Y la segunda, quizá más importante en tanto que es la que mira la futuro, es que la provincia no puede ser un corsé, un caparazón que impida un mayor crecimiento. Los esfuerzos, la imaginación y la promoción deben fijarse ahora en la temporada baja, en ese periodo comprendido entre noviembre y mayo en el que otros destinos siguen ganando la partida a la provincia. Recursos a Cádiz, con su gastronomía, su temperatura, su patrimonio y sus fiestas populares no le faltan.