El Apunte - OPINIÓN

Un goteo que no cesa

El número de inmigrantes que ha llegado a las costas gaditanas en lo que va de año quintuplica la cifra de 2016

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Es un goteo constante. Salvamento Marítimo recogió el pasado jueves cerca de La Barrosa, en Chiclana, una patera con 32 personas a bordo, que trasladó hasta Puerto América, en Cádiz. Los inmigrantes, todos de origen magrebí, llegaron exhaustos. Ayer mismo se localizó otra patera en Tarifa, con siete ocupantes. Cruz Roja ha puesto el dedo en la llaga al informar del número de personas que ha atendido en lo que va de año.

La organización cuenta con un dispositivo de respuesta a los inmigrantes que llegan a las costas gaditanas a través del Equipo de Respuesta Inmediata en Emergencias (Erie) de Ayuda Humanitaria a Inmigrantes. El número de atendidos asciende a 2.640 personas entre enero y el pasado mes de julio, frente a los 540 del año pasado en el mismo periodo de tiempo. Este dato nos lleva a pensar que Cádiz vuelve a estar entre las rutas prioritarias de la inmigración, junto con las costas de Almería y Granada. Sin embargo, los expertos coinciden en señalar que no se trata de que la costa gaditana sea de nuevo foco de atracción sino de que cada vez hay más personas en la otra orilla que se lanzan a cruzar el Estrecho.

Los 14,4 kilómetros que separan el continente africano del Europa por el Estrecho de Gibraltar se han cobrado 6.000 vidas en los últimos 20 años. Esa es la cifra confirmada de personas que perecieron en el mar a bordo de pateras o balsas de juguete en su intento de llegar España por el sur peninsular y que la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA) ha contabilizado.

Desde 1997 han perecido en las aguas del Estrecho hasta 5.946 migrantes, según los datos verificados y contrastados por esta asociación y apoyados por organismos internacionales como la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). Sin embargo, en la entidad tienen claro que la cifra de víctimas podría ser muy superior. Esto lleva a la ONG a estimar que el número total de desaparecidos podría ser el triple de lo contabilizado. El cálculo arroja una media de 300 vidas perdidas al año, aunque el número de fallecidos fluctúa según el momento.

Esta asociación denuncia que las políticas migratorias emprendidas por España y por la Unión Europea son un fracaso. Las medidas adoptadas, advierte la organización, «no solo son claramente inhumanas sino que también son ineficaces». Un verano más seguiremos contando inmigrantes y quizás fallecidos. La pregunta es ¿cuánta gente tiene que morir para que este drama tenga fin?