Opinión
Juan Casas Carbajo

La filosofía y la vida diaria

Actualizado:

Quién no ha pasado en su vida por algún momento de tristeza ya sea por enfermedad, por problemas económicos o familiares o por otra causa cualquiera. Todos alguna vez en nuestra vida hemos pasado o pasaremos por estas situaciones que nos amargan la existencia. Pues bien la Filosofía también nos puede ser de utilidad para afrontar y superar estas situaciones problemáticas.

El primer filósofo que nos puede ayudar es Heráclito que nació en Éfeso en el siglo V a.de C y que formuló la teoría del todo fluye, todo pasa Panta Rei decía él en su idioma. Según ella, nada es permanente, de tal manera que no podemos bañarnos dos veces en el mismo rio, porque las aguas están en continuo movimiento y cuando me meto en él por segunda vez, no lo hago en las aguas que había cuando lo hice la primera, porque ya están muchos metros o kilómetros más abajo camino del mar.

Esta teoría, pues, nos puede servir para considerar con calma las situaciones problemáticas que se nos presenten, porque lo que en un momento determinado nos está ocurriendo no va a ser permanente. Esto no nos debe llevar a caer en el pasotismo, sino a hacerle frente a la situación que sea sabiendo que de una manera o de otra se va a resolver. Quien haya leído la obra cumbre de Cervantes recordará lo que D. Quijote le dijo a Sancho a raíz de las calamidades que estaban pasando: “... Todas estas borrascas que nos suceden son señales de que presto ha de serenar el tiempo y han de sucedernos bien las cosas; porque no es posible que el mal ni el bien sean durables, y de aquí se sigue que, habiendo durado mucho el mal, el bien está ya cerca”. Siempre que llueve escampa, lo cual no quiere decir que tiremos los paraguas, porque seguro que volverá a llover.

Así pues este filósofo nos enseña a tomar con calma las situaciones adversas, pero poniendo los medios necesarios para superarlas y sin perder nunca la paciencia, ni desesperarnos, ni deprimirnos.

Otro filósofo que nos puede ayudar en estas situaciones es Aristóteles y su teoría de la potencia y el acto. Todas las cosas son en potencia o en acto. Un niño cuando nace es en potencia un médico, un abogado o un profesional en cualquier otro campo de actividad, pero cuando llegue a ser médico, abogado u otro profesional lo será en acto. Con los problemas que se nos planteen en la vida ocurre lo mismo, porque todos los problemas tienen solución, es cuestión de buscársela. Mientras no se llega a ella está en potencia, pero al resolverla se actualiza, es decir, se realiza. Pero es necesario querer resolver la situación problemática, no meter la cabeza en la arena como hace el avestruz, o hacer como que no está como hacen los niños pequeños cuando algo no les gusta.

Hay un dicho popular que dice que hace más el que quiere que el que puede. Aristóteles con esta teoría nos ayuda a hacer real lo que puede serlo, aunque todavía no lo sea. También es de mucha ayuda su teoría del justo medio. En su obra Ética a NIcómaco, cuando habla de la virtud le dice que ésta está en el medio de dos vicios. Por ejemplo la temeridad es un vicio y la cobardía otro. En medio de ellos está la valentía, que es la virtud en este caso. No hay que ser temerario, porque éste no mide bien sus fuerzas ni la complejidad de la situación, lo que le puede ocasionar graves consecuencias; ni tampoco cobarde que ni siquiera se atreve a enfrentarse con ella, tanto si está acorde con sus posibilidades como si no. El valiente, por el contrario, estudia detenidamente la situación, mide sus fuerzas y posibilidades y si comprueba que está de acuerdo con ellas, se enfrenta a lo que sea sin miedo alguno.

Otro ejemplo lo tenemos en el derroche y la avaricia. El primero consiste en gastar por gastar, tan frecuente en nuestros días, la avaricia es todo lo contrario, es decir, es el afán de guardar y no gastar nada, aunque para ello el avaro tenga que vivir de forma miserable. Pues bien el justo medio entre estos dos vicios es la austeridad, tan necesaria en nuestros días. Más adelante veremos cómo Sócrates nos enseña a ser austeros.

El justo medio, pues, nos puede servir en muchas circunstancias de la vida, en las que tengamos que tomar una decisión importante.

De Sócrates podemos obtener también mucha ayuda. En primer lugar el respeto a las leyes. Cuando estaba en la cárcel esperando la muerte, sus amigos le habían preparado la fuga, pero él la rechazó diciendo que cumplir la ley era más importante que su vida. Tal era el respeto que tenía por su cumplimiento, cumplimiento que debemos recordar cuando tengamos que respetar alguna ley, por molesta que resulte. Explicando esto a mis alumnos, uno de ellos me dijo que jamás se volvería a saltar un semáforo en rojo. De Sócrates también podemos aprender a ser austeros y gastar solamente lo que sea necesario, sobre todo en momentos como en el que estamos viviendo ahora, recordando lo que le dijo a Alcibíades cuando en una ocasión, éste le regaló una extensa parcela para que se construyera una casa: “ si yo tuviera necesidad de unos zapatos, ¿me darías todo un cuero para que me los hiciere? Y sólo aceptó el terreno necesario para construir la casa”.

Platón, cuyo nombre de pila era Aristocles o Aristoclés, según distintos autores presenta su teoría del Estado que puede resumirse así: el estamento de los gobernantes que estaba formado por los filósofos que se caracterizaban por la sabiduría y la prudencia, ambas virtudes necesarias para gobernar; .Seguía el estamento de defensa, formado por los guerreros, en el que no le importaba incluir a las mujeres y eran los encargados de colaborar con el gobierno y de la defensa del Estado y se caracterizaban por la virtud de la fortaleza; por último el estamento de la nutrición formado por los labradores, artesanos y obreros, que tenían como tarea fundamental la producción de bienes materiales y su virtud era la templanza. Para que estas tres clases sociales puedan convivir pacíficamente, en el Estado tiene que reinar la justicia, que para Platón consistía en que cada uno cumpliera con su obligación.

Visto así a primera vista, el Estado platónico es un estado clasista pero una cosa positiva tenía y era que ni los filósofos ni los soldados podrían poseer bienes personales, solamente el pueblo podía tener y conservar propiedades .De esta forma Platón evitaba la corrupción tan frecuente, desgraciadamente, en nuestros tiempos.

Pues bien, esta teoría nos puede ayudar, en primer lugar a que cada uno cumpla con su obligación, la que sea, para que reine la justicia en la sociedad.

En segundo lugar a vivir de acuerdo con las posibilidades de cada uno, lo que no quita que queramos progresar en nuestros trabajos, pero sin aprovecharnos de los demás, ni de sus méritos, ni de su dinero, es decir que evitemos la corrupción y seamos honestos con nosotros mismos y con los demás.

También nos puede hacer ver la importancia de la colaboración en el trabajo, ya que con la complejidad de la sociedad actual, es muy difícil que una persona pueda hacerlo todo. Actualmente se impone el trabajo en equipo, pero para ello es de suma importancia la asignación de tareas. En una empresa cualquiera, cada trabajador ha de estar en el puesto más adecuado para él, aquel en el que, por su capacidad y conocimientos, va a resultar más eficaz para la empresa y él se va a sentir más a gusto con su trabajo: JIM FOX dijo: “ Mi padre siempre me decía: consigue un empleo que te guste y no tendrás que trabajar un día en tu vida.” Porque se divertiría en su trabajo.

La distribución de tareas de Platón en el Estado, nos puede ayudar a comprender la importancia de asignar a cada uno el trabajo que mejor pueda realizar. Esto ocurre en una empresa comercial, en un gobierno, en un centro educativo, y hasta en una familia. En el mundo actual esto se puede traducir, en que no existan situaciones de privilegio entre los distintos integrantes de un colectivo social cualquiera.