La Voz de Cádiz

Cádiz contra Sánchez

Los socialistas de la provincia logran una insólita unión en su rechazo al líder nacional

LA VOZ - Actualizado: Guardado en:

La convivencia en el PSOE provincial y local siempre fue convulsa y compleja por eso resulta sorprendente que ahora parezca un lago en calma, una orilla en día sin viento, comparada con el terremoto que ha estallado a nivel nacional. El anuncio de Pedro Sánchez de convocar un Congreso Federal para elegir líder y volver a presentarse sólo puede considerarse como el desvarío de un desesperado, como un suicidio político que pretende llevarse a los más posibles por delante. Los dirigentes gaditanos, entrenados durante varias décadas a estar sometidos al puño de hierro del viejo clan de Alcalá, han reaccionado como si fueran una sola persona. Todos ellos han decidido que Sánchez es un pirómano del partido, que Susana Díaz es la única persona que sabe dónde está el extintor y van a apoyarla hasta las últimas consecuencias. Aquí no hay partidarios de Irene o Jiménez Barrios, nada queda de cabañistas o de los grupúsculos creados alrededor de históricos militantes. Aquí todos demuestran una gran adhesión a la líder trianera, que es lo mismo que mostrarla a los cargos, tanto orgánicos como institucionales, que ocupan en la actualidad.

Nadie está dispuesto a compartir el empecinamiento de Sánchez a la hora de negar la evidencia y dejar paso hacia el gobierno a la legítima mayoría de Mariano Rajoy. Nadie entiende su «no es no» y su incapacidad para entender las demandas de un cambio de modos irreversible, basada en el diálogo y la coalición. Pero, desde ayer, esa etapa es historia. Ha tenido que llegar este seísmo para que la división en el seno socialista local sea historia y los postulados que defiende Sevilla se tornen dogma de fe.

Hace muchos messe que Jiménez Barrios, González Cabaña, Fran González, Irene García o Fernando López Gil podían discrepar pero ahora la consigna inviolable es formar un consenso que haga coincidir todas las declaraciones propias con las del regional.

Tan grave es la deriva de Pedro Sánchez que ha conseguido poner paz en un colectivo que fue apodado ‘Cádiz-Herzegovina’ por el expresidente Griñán. Cuando las cosas vienen tan mal dadas, hay que recurrir a la unión para sobrevivir. A ese estado de nervios ha llegado Pedro Sánchez a su partido, desde Cádiz hasta Irún.

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