Ignacio Moreno Bustamante - OPINIÓN

Cádiz, la ciudad que sonríe...con Podemos Ignacio Moreno Bustamante

Vive el Ayuntamiento de Cádiz, con su alcalde a la cabeza, días de vino y rosas.

IGNACIO MORENO BUSTAMANTE - Actualizado: Guardado en:

Vive el Ayuntamiento de Cádiz, con su alcalde a la cabeza, días de vino y rosas. Desde su particular y cutre forma de entender la vida y la política, o la vida política, últimamente todo les está saliendo a pedir de boca. Esta semana le han dado un palo gordo a los fachas del Partido Popular –herederos de Franco y Primo de Rivera, no lo olvidemos– con el auto de la jueza que entiende que acusar a alguien de tratar de envenenar a sabiendas a 14.000 seres humanos ni es una calumnia ni se puede entender como injuria. Al parecer, entre los políticos pueden decirse cuantas barbaridades quieran que no pasa nada. Allá ellos. Como tampoco entienden en Podemos que una amenaza a un concejal en un Pleno sea motivo para presentar una denuncia. Cosas que pasan, sobre todo si vienes de lo que ellos llaman activismo. Lógicamente si tu vida anterior se ha desarrollado rodeado de megáfonos y gritos de visitas con dinamita y ese tipo de consignas, esto no son más que paparruchas. Lo de la buena educación, el guardar las formas, el respeto al prójimo... que lo ejerza quien quiera. Ellos están en cosas más importantes, como salvar a los niños hambrientos de Cádiz o conseguir que todos los gaditanos seamos iguales. No que haya igualdad de oportunidades, sino equipararnos a todos por abajo, al más puro, rancio y antiguo estilo comunista.

Tan feliz está nuestro Excelentísimo primer edil, que no ha dudado en afirmar esta misma semana que este verano ha sido el mejor en los tres mil años de historia de la ciudad. Desde los fenicios no había tanta «vida» en Cádiz. Con sus megáfonos retumbando al anochecer, sus hippies lanzando fuego por la boca o dando vueltas en un aro gigante. Salvo la heredada Regata de Grandes Veleros no ha habido ningún gran acontecimiento en la ciudad. Ninguna estrella nacional o internacional de la canción que se recuerde. Ningún evento deportivo que nos haya permitido ver de cerca a estrellas mundiales. Que se sepa, el Teatro Pemán sigue cerrado, el Portillo es un solar. El Castillo de San Sebastián sólo lo ha visitado el viento de Levante. Pero el balance de este verano, desde el prisma podemita, es excepcional. De ahí la sonrisa que lucen todos sus integrantes. Porque para ellos todo empieza a ir estupendamente. Y tienen razón, si por estupendo entendemos las cuatro pamplinas de cara a la galería.

Lo de los asuntos importantes ya lo dejamos para otro día. O para otra legislatura. El buscar inversores que generen riqueza –para el hotel del Carranza, o para Valcárcel, o para los innumerables locales que aún siguen vacíos– no es prioritario. Lo importante es darle palos a la casta y el nuevo patronato del Carnaval. Su plan va perfecto. Tienen motivos para estar satisfechos.

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios