El Apunte

Atunes hasta en el paraíso

El informe científico avala que la población se ha recuperado y es viable aumentar la cuota de pesca, pero cuidado con los excesos

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No hay excusas para que la comunidad internacional, encargada de velar por la explotación del atún, no autorice un aumento de la cuota de pesca para la próxima temporada. El comité científico que asesora a la organización internacional Iccat ha recomendado que el Total Admisible de Capturas (TAC) del atún rojo del Atlántico oriental y del Mediterráneo suba un 55 % entre 2017 y 2020, hasta alcanzar las 36.000 toneladas. Los científicos han reconocido, en un informe, la abundancia de existencias de la especie, por lo que han recomendado un incremento «gradual» de sus capturas.

Este informe, clave para el sector, admite sin ninguna duda que la población de atún en el Atlántico se ha recuperado después de una década de restricciones en su pesca. Las capturas indiscriminadas, sobre todo de atuneros italianos y franceses, llevaron a poner en serio riesgo a la población de atunes y obligó a tomar medidas para evitar su extinción y favorecer con ello su regeneración. Sin embargo, las almadrabas gaditanas, pese a ser un arte de pesca tradicional, salieron mal paradas con los ajustes, ya que con la medida internacional pagaron justos por pecadores.

Las primeras consecuencias de la medida se advirtieron en 2008. La cuota general pasó de 32.000 toneladas a 22.000. A partir de entonces, este registro fue bajando hasta las 12.900 toneladas de 2012, lo que puso al borde de la desaparición al sector almadrabero de la provincia. Ese año, las almadrabas gaditanas solo pudieron pescar 657 toneladas. Precisamente en 2014 fue cuando la Iccat abrió la mano y decidió iniciar el proceso para ampliar la cuota de forma progresiva. Lo arrancó tímidamente. Así, en 2015, la cuota general fue de 16.150 toneladas, mientras que el cupo de las almadrabas fue de 774 toneladas. La temporada de 2017 logró una cuota de 1.097 toneladas y se confía en llegar en 2018 a las 1.500.

No obstante, los propios almadraberos insisten en que la recuperación de la especie no puede significar ahora la puerta abierta para que las grandes empresas atuneras vuelvan a las andadas. No se puede caer de nuevo en la pesca indiscriminada. Por ello reclaman que en la reunión de la Iccat, que tendrá lugar el mes que viene en Marrakech, se amplíe la cuota de pesca, pero se mantenga el control y las inspecciones sobre quienes llevaron al sector casi a la quiebra. Las malas prácticas de los grandes perjudicaron a los pequeños.