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Mr. Sánchez en Washington José María Carrascal

¿Y Hillary, le conoce? Bueno, conocer, lo que se dice conocer, no le conoce, pero él la conoce a ella y está dispuesto a apoyarla en todo

Hay quien dice que el viaje se lo ha pagado Trump, para asegurar que será elegido presidente ¡FINALMENTE una noticia alegre, festiva, risueña en el páramo desangelado que viene siendo la actualidad informativa desde hace no sé ya cuánto tiempo! Una noticia que levanta el ánimo, aleja el pesimismo, nos reconforta. Pedro Sánchez se ha venido a Washington a seguir de cerca el desenlace de las elecciones y apoyar a Hillary Clinton. Así, como quien se va a Segovia a la boda de un amigo o a El Escorial huyendo de «la boina» de Madrid.

Hay quien dice que el viaje se lo ha pagado Trump, para asegurar que será elegido presidente el martes. ¡Los habrá malpensados! Trump no sabe quién es Pedro Sánchez, pero seguro que tampoco sabe quién es Mariano Rajoy, igual se cree que son mejicanos que intentan colarse en su país y quedarse sin la tarjeta de trabajo.

¿Y Hillary, le conoce? Bueno, conocer, lo que se dice conocer, no le conoce, pero él la conoce a ella y está dispuesto a apoyarla en todo lo que pueda para que llegue a la Casa Blanca. Por ejemplo, no tendría el menor inconveniente en entrevistarse con ella, en hacerse fotos juntos e incluso aparecer en uno de sus últimos mítines, como hizo con Beyoncé, Jay Z, Chance the Raper, Stevie Wonder y otros artistas el viernes en Cleveland, ante un público entusiasta que pedía una mujer presidenta. Lástima que no sea negro, que son los que más cultiva en estos momentos la candidata demócrata, pero siempre puede presentarlo como hispano, que también los necesita.

¿Lleva preparada alguna canción? No creo, porque competir con esos monstruos del rap es imposible, pero tal vez pueda presentarlo como jugador de baloncesto, ahora que hay tantos españoles en la NBA, e improvisar unas canastas en escena a los sones de la música, a los norteamericanos les encantan estas cosas. Y si por allí aparece Obama, que está también de campaña, miel sobre hojuelas. No hay que ahorrar esfuerzos para que Hillary Clinton sea proclamada presidenta de Estados Unidos. ¿Se imaginan lo que significaría para España que un español hubiese contribuido a ello? Vamos, es que ni la visita del Rey ni una gira del Madrid y el Barça jugando partidos entre ellos y con los equipos locales de costa a costa tendrían tanto impacto.

Un pequeño problema es en calidad de qué va Pedro Sánchez a Washington. Porque, tras lo ocurrido en el Comité Federal y su renuncia a la secretaría general del partido, es un simple militante de base. Incluso puede dejar de serlo, al haber desobedecido las instrucciones del Comité de abstenerse en la investidura de Rajoy.Pero no hay miedo. Su fama, su prestigio, su reputación son tales que al aparecer en público con Hillary la gente preguntaría: «¿Quién es esa señora rubia, bajita, sonriente, con pantalones demasiado anchos, al lado de Mr. Sánchez?».Fue cuando su mujer le sacudió el hombro para decirle:-Pedro, despierta, que son ya las seis y hay que estar en el aeropuerto tres horas antes de que salga el avión.

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