José Manuel Núñez-Lagos, director general de Ecoidrio
José Manuel Núñez-Lagos, director general de Ecoidrio - ALBERTO FANEGO
DIRECTOR GENERAL ECOVIDRIO

Núñez-Lagos: «Es urgente tomar medidas para incentivar o sancionar la gestión de los residuos como ya se hace en Europa»

Ecovidrio, que en 20 años ha logrado una tasa de reciclado del 72%, reclama a la Administración instrumentos que ayuden al ciudadano a reciclar

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Desde un punto de vista estrictamente científico, el planeta podría durar en torno a unos 2.000 millones de años más. Sin embargo, la acción del hombre ha reducido este tiempo a casi un milenio, explica José Manuel Núñez Lagos, director general de Ecovidrio, entidad que se ocupa de la gestión de los residuos de los envases de vidrio en España. «El ser humano corre el peligro de morir de éxito si no tomamos medidas». Con respecto a la pasada Cumbre del Clima de las Naciones Unidas, celebrada en Bonn (Alemania), opina que ha dejado «importantes cuestiones en el aire» que habrá que concretar antes de la cita internacional del próximo año en Polonia. Núñez-Lagos cita, concretamente, tres: los reglamentos técnicos específicos para la reducción de emisiones, cómo financiarán los estados industrializados las medidas de adaptación al cambio climático de los países en desarrollo o la posición de Estados Unidos, tras anunciar su presidente, Donald Trump, que se retiran del Acuerdo de París. «Más allá de la necesaria acción legisladora de los gobiernos, las ciudades tendrán que jugar un papel muy activo», vaticina. A su juicio, Europa está haciendo un papel encomiable impulsando compromisos.

En España, la tasa actual de reciclado de envases de vidrio de un solo uso es del 72%, a solo tres puntos porcentuales del objetivo fijado por la Unión Europea para 2025. ¿Cómo ha sido posible?

En 2017 se cumplen 20 años de la aprobación de la Ley de Envases y Residuos de Envases, así como del inicio de la actividad de Ecovidrio. La norma supuso un cambio pionero y sustancial en la gestión de los residuos, garantizando un servicio público universal, eficaz, sostenible y responsable con el medio ambiente a través de la recogida de los residuos depositados en los contenedores. Aparecía, pues, un modelo basado en la colaboración público privada, sin ánimo de lucro y financiado por la industria envasadora. Durante las dos últimas décadas hemos consolidado el hábito del reciclaje de vidrio en España gracias, por ejemplo, a un importantisimo esfuerzo en concienciación ciudadana y a los más de 211.000 iglús verdes instalados por todo el país. Pero también como consecuencia de la implicación de Ecovidrio en la gestión de la cadena de reciclado: en el 56% de los municipios nos encargamos de forma directa de toda la gestión y en el resto financiamos la recogida pero colaboramos estrechamente con apoyo estratégico sobre el terreno.

Han presentado un plan estratégico en el que prevén ir más allá y alcanzar una tasa de reciclado de vidrio del 77% en 2020. ¿Qué medidas piensan implementar y cuánta inversión destinarán?

Hemos comprometido una inversión de más de 300 millones de euros con los que sumaremos 40.000 unidades nuevas a la cifra mencionada antes de contenedores. También apostaremos por la tecnología para mejorar el servicio de recogida; por ejemplo, con el desarrollo de proyectos piloto de pesaje en ruta y sensores de llenado. Asimismo, seguimos trabajando con las administraciones públicas para que se corresponsabilicen y pongan en marcha medidas complementarias afines a nuestro sistema que han demostrado su eficacia en Europa, como los instrumentos que posibiliten que el ciudadano que separe correctamente pague menos en su tasa de basuras, incrementar las tasas al vertido u obligar a los grandes generadores, ya sea a través de incentivos o sanciones, a gestionar correctamente los residuos.

¿Qué papel desempeña el sector de la hostelería en la correcta gestión del residuo de vidrio dentro de su estrategia «Horizonte 2020»?

La incidencia de la hostelería en la dinamización de la economía y en el medio ambiente, en particular en lo que se refiere a la gestión de los residuos, es crítica: el sector genera el 50% de los residuos de envases de vidrio de un solo uso. Por otra parte, cada día, el consumidor tiene más en cuenta a aquellos bares o restaurantes que adoptan medidas relacionadas con la sostenibilidad. Ecovidrio realiza a diario una media de 80 visitas de información y formación a los establecimientos hosteleros. Hasta el momento hemos invertido 17 millones de euros en facilitar el reciclado dentro del sector, proveyéndole de contenedores especiales, con adaptaciones que no existían en el mercado. Y, por supuesto, con la mirada puesta en 2020, la hostelería seguirá siendo un pilar clave en nuestro plan estratégico: instalaremos 20.000 más de estos contenedores e implantaremos servicios de recogida puerta a puerta en zonas estratégicas por su concentración de empresas de alojamiento y comida.

¿El sistema de gestión de los residuos de envases de vidrio que funciona en España es similar al que existe en otros países europeos? ¿Qué ventajas presenta con respecto a los que son diferentes?

El modelo de contenedor que tenemos en España es el más eficaz y eficiente en Europa y en el mundo porque es el que menos trastornos causa al comercio, a los envasadores, a la hostelería y al ciudadano. Desafortunadamente, quienes proponen el modelo de depósito no plantean un sistema que complemente al actual -aunque insisto en que no es necesario-, sino que pretenden sustituirlo y, además, solo en parte. La convivencia de dos sistemas sería muy compleja y contraproducente, originando elevados costes ambientales.

¿Está la sociedad española concienciada sobre la necesidad de reciclar?

La sociedad ha experimentado un avance asombroso y muy positivo en apenas dos décadas. En el año 2000 la tasa oficial de reciclado de vidrio era del 31%. En la actualidad, se reciclan 7 de cada 10 envases de vidrio y el 79% de los españoles asegura separar éstos siempre en su hogar. Un porcentaje, este último, que queremos incrementar hasta el 85% cuando encuestemos a la población en 2020. Parece que todos vamos tomando conciencia de que no podemos vivir de espaldas al planeta.

La transición hacia una economía circular pasa por el reciclaje.

«Cada uno de nosotros puede marcar la diferencia y cuando millones de personas se comprometan, se producirá el cambio», dice la reconocida primatóloga Jane Goodall. En lo relativo a los residuos la vinculación es clara: los materiales y los recursos se agotan. Nuestra labor consiste en convertir los residuos en recursos para evitar, como el año pasado gracias al reciclaje, la generación de 753.500 toneladas de residuos de envases de vidrio y la extracción de 900.000 toneladas de materias primas de la naturaleza. En este sentido, llevamos 20 años haciendo economía circular: prevención, ecodiseño y reducción de impacto ambiental de los envases desde el origen. El mejor residuo es el que no se genera. Además, estamos demostrando que el modelo de economía circular genera empleo: casi 8.000 empleos directos e indirectos. El sector de los residuos concentra el 27% del empleo verde en España, según el Ministerio de Agricultura, y podría crear 55.000 puestos en 2030.

El Gobierno ultima la ley de Cambio Climático y Transición energética, que entre otras cosas impondrá recortes en los sectores difusos, entre ellos, el sector de los residuos. ¿En qué aspectos cree que debería centrarse?

Valoramos los avances que está haciendo el gobierno en la definición de la futura ley. Es un reto urgente. El Gobierno se ha comprometido con los organismos internacionales a adoptar medidas para que el sector de los residuos, junto con el resto de sectores llamados «difusos», reduzca un 30% las emisiones hasta 2030. No podemos olvidar que el 80% de las emisiones del sector proceden de los vertederos.