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EXPOSICIÓN EN MAHÓN

Cinco ideas clave sobre la singularidad de los ecosistemas del Polo Norte a través de 100 fotografías

En los últimos veinticinco años se han perdido tres cuartas partes de la capa de hielo marino del océano Ártico. Dentro de treinta años, podría quedar sin hielo durante el verano

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El hielo derretido de Groenlandia podría inundarnos

Icebergs cercanos al glaciar de Jakobshavn (Groelandia)- ANDONI CANELA

Un 80% de la isla más grande del mundo está cubierta de hielo. Cada año, al llegar el verano, parte del hielo superficial de Groenlandia se funde. Pero durante la última década, la cantidad de hielo que se ha perdido en los meses estivales ha ido en aumento. Los científicos calculan que, si todo el hielo de Groenlandia llegara a derretirse, el nivel del mar subiría unos siete metros en todo el planeta e inundaría muchas zonas costeras y las poblaciones que hay en ellas.

Sin el hielo ártico, el cambio climático se acentuará

Fiordos entre montañas y glaciares al norte de la isla de Svalbard (Noruega)- ANDONI CANELA

El blanco de la nieve y del hielo ártico hace que casi toda la energía solar que recibe esta región rebote de nuevo hacia la atmósfera. A eso se le llama el efecto albedo. De esta manera, el Ártico compensa la energía que absorben otras regiones. Es decir, actúa como un refrigerador y ayuda a regular las temperaturas globales. Pero si perdiera el hielo, esta región también se quedaría con mucha de la energía recibida y dejaría de enfriar, lo cual provocaría una subida de las temperaturas mundiales.

Amenazas para el oso polar

Oso polar en la tundra en la bahí de Hudson (Canadá)- ANDONI CANELA

Una de las principales amenazas con que se enfrenta el oso polar es la destrucción de su hábitat. Se mueve por la banquisa o hielo marino para cazar focas, la base de su alimentación. Pero la superficie de banquisa cada vez es menor: en verano, se funde antes y en mayor proporción. En invierno, tarda más en formarse. La consecuencia es que el hielo marino permanente es cada vez más delgado y frágil. Eso pone en peligro a las propias focas y a otros animales como el zorro ártico, que, en invierno, sigue al oso polar para aprovechar los restos de comida que éste deja atrás.

Habitantes del Ártico

Pescador inuit en su trineo en el territorio autónomo de Nunavut (Canadá)- ANDONI CANELA

La destrucción del ecosistema ártico amenaza la vida tradicional de pueblos como el inuit, presente en Groenlandia y en el norte de Canadá y Alaska. Pero también la de los yupik, inupiat, saami y la de todos los grupos étnicos (cuarenta en total) que se encuentran en Finlandia, Suecia, Noruega y Rusia. A pesar de poder acceder a algunas ventajas de la vida moderna, los pueblos nativos del Ártico dependen de la presencia del hielo y la nieve para poder realizar muchas de las actividades que todavía aseguran su supervivencia, como la caza y la pesca.

El Ártico: ¿motivo de conflictos internacionales?

Barco navegando entre pequeños icebergs en el fiordo de Jakobshavn (Groelandia)- ANDONI CANELA

El acelerado deshielo del Ártico provoca una lucha de intereses. Los países que confluyen en esta zona saben que sin hielo la navegación marítima será más fácil. Y también lo será la explotación de los abundantes recursos mineros y petrolíferos de la zona. Así, hay quien percibe la fusión del Ártico como una oportunidad para enriquecerse. Y, por supuesto, hay quien desea parar estas especulaciones para salvar este ecosistema y el resto del planeta, y ha propuesto que se haga un tratado para declarar el Polo Norte libre de intereses, igual que se hizo en su día con la región antártica.

Las luces del norte

Aurora boreal en Vatnajokull (Islandia)- ANDONI CANELA

La exposición de la Obra Social ”la Caixa”«El Ártico se rompe», que reposa sobre los anteriores cinco puntos clave mencionados, muestra la singularidad de los ecosistemas del Polo Norte a través de un centenar de imágenes realizadas por uno de los los más prestigiosos fotógrafos de naturaleza, Andoni Canela.

La muestra, abierta al público hasta el 3 de octubre en la ciudad de Mahón (Menorca, Islas Baleares), podrá verse en un «exclusivo e innovador» espacio que recrea el gélido ambiente del Ártico. Tal y como explican sus responsables: «En su interior será posible descubrir, por ejemplo, por qué no se congelan las patas de los animales, o si el oso polar es en realidad blanco, además de escuchar un cuento inuit-yupik, música sami y un sinfín de cosas más que acercarán a los visitantes al Ártico». Quizás estén pensando en las auroras boreales: un maravilloso espectáculo celeste que se produce cuando partículas originadas en el Sol (viento solar) alcanzan la atmósfera terrestre.

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