Natural - Biodiversidad

«El pingüino es muy carismático: no es como las arañas o los tiburones»

Pero el 55% de la población mundial de esta ave, alrededor de 21 millones de ejemplares, se encuentra en peligro de extinción, advierten los científicos

Cría de pingüino azul (originario de Nueva Zelanda y Australia)
Cría de pingüino azul (originario de Nueva Zelanda y Australia) - ABC

El 55% de la población de pingüinos del mundo –que en total son alrededor de 21 millones- se encuentra en peligro de extinción. De acuerdo a la visión de los expertos que se reunieron a principios del mes pasado en Ciudad del Cabo (Sudáfrica) en el Congreso Mundial de Pingüinos, muchas de las 18 especies de pingüinos que habitan en el mundo se están viendo seriamente afectados por la contaminación atmosférica y marina, el cambio climático o la mala gestión de las pesquerías comerciales, informa la Agencia Iberoamericana para la Difusión de la Ciencia y la Tecnología.

«El cine lo ha usado para entretenimiento, y no para información: la gente percibe que son simpáticos, que les va bien»

«El pingüino es muy carismático: no es como las arañas o los tiburones. Es una especie con conexión con los seres humanos. El cine lo ha usado para entretenimiento, y no para información: la gente percibe que son simpáticos, que les va bien, nadie sabe que de las dieciocho especies de pingüinos el 60% está amenazado. Porque el pingüino depende del mar, pero también de la tierra para reproducirse, entonces registra amenazas en ambos territorios», explica Pablo García Borboroglu, del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) de Argentina.

«En 2008, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UCIN) difundió que el 60% de las especies de pingüinos del mundo estaban en peligro de extinción. Ocho años después, la cifra ha bajado un 5%. Eso nos da aliento», continúa el investigador.

«La buena noticia es que dos especies de pingüinos, los Adelaida –especie que habita en la Antártida- y Gentú –oriundos de las islas australianas-, están mucho mejor que hace tres años atrás», agrega Borboroglu. «Eso tiene que ver con el efecto positivo de que se hayan propagado las áreas marinas protegidas en el mundo, por ejemplo, la Reserva Marina Punta Tombo, declarada por Argentina en 2015», agrega el también presidente de la Global Penguin Society.

«Siempre que íbamos al Congreso Internacional de Pingüinos, que se hace cada tres años –recuerda-, era como un lamento científico muy bien documentado, y no se salía de ahí. Así que pensé: "Hay que hacer algo más, no nos podemos quedar solo con el paper bonito que reporta el problema"». El resultado de ese ímpetu fue «Pinguinos. Historia natural y conservación», un compendio de artículos firmados por 49 especialistas de doce países de Sudáfrica, Sudamérica, Australia y Nueva Zelanda.

Una pareja e Pingüino barbijo
Una pareja e Pingüino barbijo- ABC

El libro refleja el frágil estado de conservación de la mayoría de los pingüinos que habitan el planeta: desde el majestuoso pingüino emperador de la Antártida, el pequeño pingüino azul de Nueva Zelanda y Australia, el pingüino penacho amarillo del norte habitante del océano Atlántico Sur y el Índico, hasta el pingüino de Galápagos (Ecuador). E incluye desde cuestiones básicas de descripción, plumaje, mapas sobre la ubicación y tamaño relativo de las colonias del mundo hasta resúmenes de tendencias mundiales, pasando por aspectos normativos.

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