Dendrophyllia ramea
Dendrophyllia ramea - CARLOS SUÁREZ | OCEANA

Piden la protección de cuatro corales de profundidad amenazados en el Mediterráneo

En 2013 España se comprometió a promover su inclusión en los anexos del Convenio de Barcelona, y casi cuatro años después ha presentado la propuesta oficial, explica la organización Oceana

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La organización internacional de conservación marina Oceana pedirá a los países del Mediterráneo que aprueben la propuesta de España para proteger cuatro corales de profundidad amenazados. Estos corales carecen de interés comercial, pero son vulnerables al impacto de la actividad humana y en particular a las actividades de pesca destructiva.

«Los corales de profundidad son los más desconocidos, pero nadie discute su fragilidad. Si los países no apoyan medidas básicas para asegurar su conservación, estarían comprometiendo su supervivencia y la de otras muchas especies que dependen de ellos, algunas de interés pesquero», explica Lasse Gustavsson, director ejecutivo de Oceana en Europa.

Los arrecifes de corales de aguas frías están actualmente en retroceso y el Mediterráneo alberga algunos de los que viven a más profundidad en Europa, con especies que llegan a miles de metros de profundidad. Su conservación depende de un organismo de la ONU, el Convenio de Barcelona. «En 2013, España se comprometió a promover la inclusión de nuevas especies de corales de profundidad en sus anexos y casi cuatro años después ha presentado la propuesta oficial», recuerda Oceana en una nota.

Las 22 partes contratantes del Convenio de Barcelona se reunirán próximamente para decidir también sobre la protección de un corredor de cetáceos en el levante español.

¿De qué especies se trata?

El coral bambú (Isidella elongata) se considera prácticamente endémica del Mediterráneo. Se estima que su población ha disminuido un 80% en cien años y por ello está catalogado como «En Peligro Crítico» en este mar. Su declive afecta a muchas especies de gambas y peces asociadas a estos jardines de coral, como la merluza, que los utiliza como zonas de cría.

El coral amarillo (Dendrophyllia cornigera) y el coral candelabro (D. ramea) aparecen en la lista roja como «En Peligro» y «Vulnerable», respectivamente. Sufren el impacto de técnicas pesqueras agresivas con el fondo marino. El coral amarillo está documentado a 800 metros de profundidad y sus colonias pueden llegar a un metro de alto.

El coral cresta de gallo (Desmophyllum dianthus) se considera «En Peligro» y se calcula que su población ha caído a la mitad en los últimos 60-70 años. Los expertos consideran que este retroceso no puede detenerse si no se adoptan medidas para conservarlo. Vive en profundidades entre 200 y 1.200 metros.