Natural - Biodiversidad

El documental que apoya la caza de ballenas y delfines en Japón, pese a la «crueldad del método»

A través de una iniciativa de financiación popular, una realizadora nipona se ha propuesto replicar al oscarizado documental «The Cove»

Fotograma de «The Cove»
Fotograma de «The Cove»

Una realizadora japonesa emprendió una campaña de financiación popular para lanzar en EE.UU. un documental que defiende la polémica caza de ballenas y delfines en Japón y con el que pretende replicar al oscarizado filme estadounidense «The Cove».

La iniciativa, que desde hoy está abierta a recibir aportaciones voluntarias en una página web, se propone difundir esta producción nipona concebida como un «contradocumental» ante «The Cove», explicó en esa plataforma la autora del filme, Keiko Yagi.

«The Cove», ganadora del Oscar al mejor documental en 2009, dio a conocer a nivel internacional la ciudad costera japonesa de Taiji (oeste), donde se practica tradicionalmente la pesca de delfines y ballenas, y puso el foco sobre la crueldad del método empleado para capturar a los cetáceos.

Con su documental, titulado «Behind The Cove—The Quiet Japanese Speak Out» (Detrás de la cala—Los japoneses silenciosos dan su opinión), Yagi quiere «ofrecer al público la oportunidad de conocer al otro bando en el debate sobre la caza de ballenas».

El filme ya ha sido proyectado en Japón en 2015 y en el Festival de Montreal (Canadá), y recoge los testimonios de habitantes y pescadores de Taiji, así como de activistas contrarios a esta práctica, entre ellas el propio realizador de «The Cove», el estadounidense Louis Psihoyos.

La cinta de Psihoyos alentó sobre la llegada de activistas al pueblo japonés para protestar en cada inicio de la temporada de captura de delfines, de los cuales se selecciona una parte para vender a zoos y acuarios y el resto para ser arponeado y destinado al consumo alimentario.

El año pasado, la asociación de zoos y acuarios de Japón anunció que dejará de comprar cetáceos atrapados con el sistema de Taiji a raíz de la decisión de la Asociación Mundial de Zoos y Acuarios (WAZA), que considera ilegal este tipo de capturas.

Taiji es considerado asimismo la cuna de la industria ballenera nipona, una práctica que también ha suscitado rechazo en el exterior e incluso fue objeto de una sentencia en 2014 de la Corte Internacional de Justicia, que calificó de ilegales las campañas balleneras japonesas en la Antártida realizadas con fines supuestamente científicos.

Las autoridades locales y el Gobierno de Japón defienden la captura de cetáceos por su valor tradicional, por su importancia para la economía local y como parte de su cultura gastronómica, aunque el consumo de carne de delfín y de ballena es cada vez más reducido en el país asiático.

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