Entre 2012 y 2017, científicos documentaron cerca de 300 especies de animales marinos que llegaron con vida a Estados Unidos en cientos de objetos lanzados al océano por el tsunami de 2011
Entre 2012 y 2017, científicos documentaron cerca de 300 especies de animales marinos que llegaron con vida a Estados Unidos en cientos de objetos lanzados al océano por el tsunami de 2011 - REUTERS

Los desechos marinos, posible nuevo vector de transporte oceánico de especies invasoras

Han documentado 300 especies que llegaron con vida a Estados Unidos en cientos de objetos lanzados al océano por el tsunami de 2011. «Sobreviven a condiciones adversas y logran reproducirse», advierten los científicos

Actualizado:

Un nuevo estudio que se publica esta semana en la revista Science informa del descubrimiento de un sorprendente y nuevo papel de los desechos marinos plásticos: el transporte de especies no nativas en los océanos del mundo. El trabajo también sugiere que la expansión de la urbanización costera y la actividad de las tormentas, incluyendo los recientes huracanes e inundaciones en todo el mundo, así como una mayor actividad de tormentas en el futuro debido al cambio climático, podría significar que está aumentando dramáticamente el papel de los desechos marinos como un nuevo vector para las especies invasoras.

Los desechos no biodegradables permiten la supervivencia a largo plazo de especies no nativas

Entre 2012 y 2017, científicos documentaron cerca de 300 especies de animales marinos que llegaron con vida a Norteamérica y Hawái, Estados Unidos, en cientos de buques, boyas, cajas y muchos otros objetos lanzados al océano por el terremoto y tsunami de marzo de 2011. No se esperaba que las especies costeras de Japón sobrevivieran al viaje a través del ambiente hostil del Norte del océano Pacífico ni que continuaran sobreviviendo durante muchos años, cuatro o más años más que cualquier observación anterior de especies que viven en lo que se llama «balsas del océano».

Los desechos de tsunami siguieron desembarcando en Norteamérica y Hawái hasta la primavera de 2017 con especies japonesas vivas, según detectaron los investigadores de este trabajo, John Chapman y Jessica Miller, de la Universidad Estatal de Oregón, (OSU, por sus siglas en inglés), en Estados Unidos.

Entre 2012 y 2014, llegó a Oregón y otros lugares madera de los hogares y otros edificios en Japón con especies japonesas que incluían densas poblaciones de almejas marinas que se meten en maderas conocidas como gusanos de los barcos. Estas especies destruyen la madera. La llegada de madera disminuyó dramáticamente después de 2014.

La disminución de los desembarques de madera a comienzos del estudio llamó la atención de los investigadores al hecho de que eran desechos no biodegradables -plásticos, fibra de vidrio y espuma de poliestireno- los que permitían la supervivencia a largo plazo y el transporte de especies no nativas.

Costo económico

«Dado que más de 10 millones de toneladas de residuos plásticos de casi 200 países pueden entrar al océano cada año -una cantidad que se prevé que aumente en un orden de magnitud para 2025- y dado que los huracanes y los tifones que podrían echar grandes cantidades de escombros a los océanos se prevé que se incrementen debido al cambio climático global, existe un enorme potencial para que la cantidad de desechos marinos en los océanos aumente significativamente», alerta el coautor del trabajo James Carlton, experto en especies invasoras conocido internacionalmente por el Programa de Estudios Marítimos del Williams College y Mystic Seaport.

Chapman dice que, hasta el momento, los científicos no han documentado ninguna especie japonesa transportada por los desechos del tsunami que llegaron a la costa oeste, pero cree que pueden pasar años hasta que se establezcan las especies y se detecten.

«Una cosa que este evento nos ha enseñado es que algunos de estos organismos pueden ser extraordinariamente resistentes -afirma-. Cuando vimos por primera vez especies de Japón llegando a Oregón, nos sorprendió. Nunca pensamos que podían vivir tanto tiempo bajo condiciones tan duras, y no me sorprendería si hubiera especies de Japón que vivieran a lo largo de la costa de Oregón. De hecho, me sorprendería si no hubiera».

Pueden pasar años hasta que se establezcan las especies y se detecten

Miller, ecólogo marino de OSU que también trabaja en el Centro de Ciencias Marinas Hatfield de la Universidad de Newport, apunta que no sólo se detectaron nuevas especies en los desechos del tsunami en 2017, sino cerca del 20% de las especies que llegaron fueron capaces de reproducirse. «Pudimos no sólo identificar este conjunto único de especies, sino que en algunos casos examinamos su crecimiento y vimos que su capacidad de reproducción proporciona información útil sobre cómo se comportaron durante su viaje transoceánico», afirma.

Carlton agrega que «estas enormes cantidades de desechos no biodegradables, que potencialmente actúan como nuevos vectores de transporte oceánico, son de creciente preocupación dado el enorme costo económico y los impactos ambientales documentados de la proliferación de especies invasoras marinas en todo el mundo». «Esto ha resultado ser uno de los mayores experimentos naturales no planificados en biología marina, tal vez en la historia», concluye.