La cordillera Cantábrica podría acoger ya a más de 300 osos
La cordillera Cantábrica podría acoger ya a más de 300 osos - FOP

La cordillera Cantábrica podría acoger ya a más de 300 osos

Aún no han concluido los censos de 2017, pero los expertos se muestran optimistas

TORRELAVEGAActualizado:

La población de osos en la cordillera Cantábrica se recupera de manera importante y los últimos datos permiten aventurar a los expertos la existencia de más de 300 ejemplares de la especie, tras detectarse en 2015 y 2016 hasta 40 osas con crías en cada uno de los años.

Además, en los últimos años se ha detectado que no existe separación entre los núcleos oseros del oriente y del occidente, y que se ha producido intercambio de genes entre ambas comunidades de la cordillera Cantábrica. Un elemento que los expertos consideran muy positivo para la recuperación de la población de osos cantábricos.

Estas valoraciones han sido realizadas por el presidente de la Fundación Oso Pardo (FOP), Guillermo Palomero, durante su participación en un seminario sobre proyectos de conservación del oso pardo, y que ha contado con la presencia de representantes de colectivos conservacionistas de Asturias, Castilla y León, Cataluña y Cantabria. En el encuentro han participado también miembros de la Fundación Oso de Asturias (FOA), la Fundación Patrimonio Natural del Gobierno de Castilla y León, el departamento de Educación de la Generalitat de Cataluña, las Universidades de Barcelona y Lérida y el Centro de Investigación del Medio Ambiente (CIMA) de Cantabria, promotor del encuentro.

La reunión ha servido para analizar las iniciativas de educación ambiental implementadas en los proyectos de conservación del oso pardo que se desarrollan en España: PirosLife, (Pirineos), Life Oso courel (Galicia) y Life Natura 2000 + Oso (cordillera Cantábrica). Los asistentes también han debatido sobre la necesidad de poner en común materiales didácticos y no solapar las actuaciones o los programas; así como aplicar un sistema de evaluación de la eficacia de los proyectos para saber que se está haciendo mal o qué es posible mejorar.

Palomero ha destacado que los datos sobre población de osos en la cordillera Cantábrica debe ser valorados «con prudencia» hasta que concluyan los censos de 2017; aunque sí ha reconocido que existe una «buena evolución» de la especie.

Además, ha comentado los beneficios del programa de plantación de frutales en diversas zonas de monte de la cordillera Cantábrica, en especial en las zonas oseras, como un «elemento para asegurar alimento a los animales» y también para «hacer partícipe a la sociedad» en la conservación del oso cantábrico.

Por último, preguntado por la introducción de «Beato», el osezno capturado herido en Liébana y que ha sido soltado este fin de semana de nuevo en su hábitat, Palomero considera que «ahora el proceso de suelta ha sido el adecuado», al coincidir con la primavera: «Hay más comida a su disposición en la naturaleza». Y se le ha marcado con un emisor que permite su seguimiento para conocer su adaptación al medio natural.