Los elefantes asiáticos no parecen modificar el bosque como los africanos
Los elefantes asiáticos no parecen modificar el bosque como los africanos - ABC

¿Por qué hay más los conflictos entre humanos y elefantes en Asia que en África?

El elefante asiático y el africano no solo son diferentes en el tamaño y la forma de las orejas; también su dieta es distinta y ésta afecta a los ecosistemas forestales

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El elefante asiático y el africano de bosque no sólo son diferentes en su tamaño y forma de las orejas, sino que hay diferencias significativas en lo que comen y cómo esto afecta a los ecosistemas forestales. Así lo recoge un estudio de cuatro expertos de la Universidad de Nottingham en Malasia y de la Universidad de Florida (Estados Unidos), que está publicado en la revista Biotropica.

Como grandes herbívoros y el mayor de los animales terrestres, los elefantes tienen un impacto significativo en su hábitat. En África central, los elefantes de bosque actúan como filtros ecológicos al romper árboles pequeños y despojarlos del follaje. La nueva investigación sugiere que los elefantes del sudeste asiático son más delicados para alimentarse porque prefieren palmas, hierbas y bambús a árboles jóvenes.

El estudio, dirigido por John Terborgh, experto en biología y conservación tropical de la Universidad de Florida, llevó a los investigadores a profundizar en los densos bosques de Malasia, donde la vegetación espesa normalmente impide la observación directa de elefantes.

Mediante técnicas tradicionales de muestreo forestal, el equipo examinó la estructura, la composición y la diversidad forestal de dos bosques de Malasia: el Parque Estatal de Belum, que alberga a 14 de las especies más amenazadas del mundo, incluido el elefante asiático; y la Reserva Natural de Krau, donde los elefantes no han vagado desde 1993. Los resultados se compararon con los de los bosques africanos.

Impacto ecológico

En las dos selvas tropicales de Malasia, el equipo encontró claras diferencias en la densidad, composición y diversidad de los árboles. La densidad y la diversidad de árboles jóvenes eran más altos en Krau, donde los elefantes están ausentes. Palmeras, jengibres, pandanus y bambúes (monocotiledóneas) también eran más abundantes. En Belum, sin embargo, las monocotiledóneas de más de un metro de altura estaban prácticamente ausentes.

«Los elefantes asiáticos tienen un impacto importante en la dinámica de los bosques, pero estos impactos parecen ser muy diferentes a los producidos por los elefantes africanos de bosque», señala Ahimsa Campos-Arceiz, de la Facultad de Geografía y Medio Ambiente de la Universidad de Nottingham en Malasia.

Las palmeras, hierbas y bambús eran abundantes donde los elefantes escasean

La diferencia más clara fue en las plantas monocotiledóneas (palmeras, hierbas, bambús), que eran abundantes donde los elefantes asiáticos escasean, pero raros donde estos animales están presentes. También hubo algunos resultados desconcertantes en términos de las cicatrices de los árboles (signos de la alimentación del elefante) que sugieren que los elefantes podrían no comer tantas ramas de árboles pequeños.

Campos-Arceiz indica que «los elefantes asiáticos parecen estar más interesados en las plantas de monocotiledóneas, especialmente en las palmeras», lo que tiene implicaciones importantes en términos de impacto ecológico, y añade que «quizás ésta es la razón por la cual los elefantes asiáticos no parecen modificar el bosque como los africanos».

«El conflicto entre humanos y elefantes es mayor en Malasia porque estamos plantando palmeras que son alimentos que a los elefantes les encanta comer. Actualmente estamos continuando este trabajo a través de observaciones directas de la alimentación de elefantes en las selvas tropicales de Malasia», concluye.