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Al volante del Hyundai Ioniq Hybrid: la alternativa real

La perfecta combinación entre un eficiente motor de gasolina, un motor eléctrico y una batería de ión-litio, hacen que la conducción no solo sea sostenible y económica, sino también divertida

MadridActualizado:

En la actualidad, los conceptos híbrido y eléctrico son los que marcan el presente y el futuro de la automoción. El ya clásico híbrido «a secas» sigue siendo una excelente opción para el usuario que tiene conciencia ecológica y, a su vez, busca una buena economía de consumo, sobre todo, en una ciudad en la que los atascos son muy habituales y las distancias, cortas. Y en este nicho, encabezado por el Toyota Prius desde hace dos décadas, el Hyundai Ioniq «aterriza» fuerte para hacerle frente de una forma creíble y completa.

En concreto, nos hemos puesto al volante del modelo eco de la marca coreana, un compacto de cinco puertas: el Ioniq Hybrid. Este modelo emplea unmotor de gasolina 1.6 GDI de 105 CV y tiene una eficiencia térmica del 40% líder en su categoría, tal y como indican desde Hyundai. Junto a él, trabaja un motor eléctrico con batería de iones de litio de 1,56 kWh de capacidad que genera 32 kW de potencia (43,5 CV). El sistema híbrido da una potencia total de 141 CV y hasta 265 Nm de par, de sobra para moverse con solvencia.

Este modelo híbrido tiene un consumo medio de 3.9 litros a los 100 kilómetros y alcanza una velocidad máxima de 185 km/h. No obstante, testado tanto en ciudad como en distancias largas -más de 600 kilómetros entre Madrid y Pontevedra-, el vehículo muestra un consumo medio de 5.5 litros cada 100 kilómetros. Más detalladamente, cuando el utilitario se mueve por el centro de la ciudad, donde resulta casi imposible pasar de 60 kilómetros por hora, su consumo aumenta a 5.8 y la recarga de la batería es más eficiente.

Por otro lado, si el recorrido es largo y con una velocidad media de 100 kilómetros por hora -aunque alcanza una velocidad de crucero de 120 todavía más confortable- la batería juega un papel más trascendental ya que, además de mantenerse a mayor velocidad, el consumo del Ioniq se reduce hasta un alentador 5.2 debido a la ayuda de motor eléctrico, que sigue generando carga.

Datos que detallan la perfecta combinación entre un eficiente motor de gasolina, un motor eléctrico y una batería de ión-litio, que hacen que la conducción no solo sea sostenible y económica, sino también divertida. Unas prestaciones que se dan tanto en ciudad, como en viajes largos por carretera: un dato especialmente interesante si tenemos en cuenta que este tipo de vehículos no se han creado para este tipo de conducción. Pero el Ioniq ha pasado el test. Y con nota.

Altas sensaciones

Cuando vas a baja velocidad, antes de llegar a 50 kilómetros por hora e, incluso, cuesta abajo o a cierta velocidad sin necesidad de acelerar, la batería de alto voltaje cargada alimenta el motor eléctrico (VE) y este funciona sin ningún gasto de combustible. Si el coche entra en una gran pendiente, el motor eléctrico y el de gasolina trabajan conjuntamente para maximizar la aceleración y ahorrar en consumos. No obstante, si la pendiente es muy elevada y preferimos una aún mayor aceleración -sin tener en cuenta el consumo porque aumentará- el modo Sport nos ofrecerá el empuje que estamos buscando.

Si el coche entra en una gran pendiente, el motor eléctrico y el de gasolina trabajan conjuntamente para maximizar la aceleración y ahorrar en consumos

De esta forma, mientras que con el modo Eco se maximiza la eficiencia del combustible, en el modo Sport se activan parámetros operativos que modifican el cambio de marchas, la aceleración, la sensación al volante y la pantalla del cuadro para hacer de la conducción una experiencia más gratificante. Además, esta opción también nos permite realizar el cambio de marchas nosotros mismos, sobre todo, para aquellos a los que les gusta sentir un cambio rápido y directo. Una sensación al volante particularmente atractiva cuando la situación lo requiere.

Finalmente, el Ioniq Hybrid se trata de un modelo que, sea cual sea su modo de conducción, regala un alto nivel de confort gracias a su rodaje sin apenas ruido ni vibraciones. Aunque para realizar viajes largos tanto la rigided de sus asientos como su reducida visibilidad hacia atrás no convencen, pero su adaptabilidad y su cámara de visión trasera de «última generación», respectivamente, le hace todo el trabajo.

Amplia seguridad

Al mismo tiempo, Hyundai Ioniq Hybrid es sinónimo de seguridad. Y es que las carreteras pueden cambiar, pero nuestro vehículo debería mantenerse firme ante cualquier situación. Debido a esto, la marca coreana le ha incorporado un sistema de alerta de cambio involuntario de carril (LKAS), diseñado fundamentalmente para alertar a los conductores de que se están durmiendo al volante; un sistema de frenada autónoma de emergencia (AEB) y el control de crucero inteligente (SCC), un sistema que mantiene la velocidad establecida por el conductor, pero que modifica sus parámetros según las acciones de los demás vehículos.

Además, también cuenta con el sistema de detección de ángulo muerto (BSD). En este caso y cuando activas el intermitente para cambiar de carril, una «potente» alerta te avisa de los demás vehículos que se aproximan por el lateral para paliar las consecuencias de una colisión inminente.