Verdades y mentiras sobre los coches de gas

¿Pueden aparcar en los subterráneos? ¿son menos contaminates? ¿consumen menos? Las respuestas a estas y otras preguntas acerca de los vehículos que utilizan GLP y GNC

MADRIDActualizado:

Poco a poco los vehículos de gas, GLP y GNC, se van haciendo un hueco en el mercado. Se trata de combustibles que se consideran «eco», alternativos a la gasolina y al diésel, por lo que gozan de grandes beneficios a la hora de circular por las grandes ciudades, sobre todo cuando se establecen restricciones por elevada contaminación.

En algunos paises europeos, como Italia, están mucho más generalizados que en España, y los usuarios conocen muy bien cómo funciona esta tecnología.

Pese a ello, existen diversos mitos y realidades sobre los vehículos propulsados mediante gas. Los expertos de ALD Automotive hacen un repaso por las principales características de los vehículos y las creencias instauradas en la sociedad al respecto.

Es cierto que permiten mayor ahorro en combustible. Verdadero Diferentes estudios señalan que un vehículo GNC o GLP puede conseguir un ahorro de hasta un 35% si se compara con un vehículo de gasoil y hasta un 65% si lo comparamos con uno de gasolina, en lo que respecta al precio/consumo. El coste de GNC y de GLP resulta más económico que el de un vehículo de gasolina o diésel, por lo que el coste por desplazamiento es infinitamente menor.

También es cierto que son menos contaminantes. Verdadero. Los vehículos GNC y GLP reducen las emisiones de CO2 a la atmósfera significativamente. Por ello, están catalogados como vehículos ECO, pudiendo circular por las ciudades durante los episodios de restricción del tráfico por contaminación.

La tercera de las verdades es que tienen un coste inferior. Verdadero. Los coches considerados como ECO suelen contar con descuentos en la compra. Recientemente se ha puesto en marcha el plan MOVALT que ofrecía ayudas directas a la compra de este tipo de vehículos.

Sin embargo, existen determinadas creencias que, en algunos casos, hacen que muchos posibles compradores de un vehículo de estas tecnologías, finalmente se decante por un coche gasolina o diésel. Por ejemplo, es falso que los vehículos de gas no puedan aparcar en los subterráneos. En Europa, desde hace años, se utilizan depósitos que cumplen con la normativa ECE ONU R67 y con lo especificado para su instalación en la ECE-ONU 115R, por lo que no hay ninguna restricción de acceso a subterráneos. La tecnología y la normativa han evolucionado enormemente (aunque es cierto que antiguamente estuvo prohibido en países como Francia, debido a que los depósitos no cumplían con las especificaciones necesarias).

Otra falsedad es que este tipo de vehículos pueden repostar en cualquier gasolinera. Actualmente existen cerca de 600 estaciones de servicio en distribuidas por España, aunque esta cifra va aumentando paulatinamente. En la actualidad las petroleras están realizando fuertes inversiones para ampliar de forma rápida la cobertura.

También es falso que los depósitos de gas de estos coches no sean seguros. Estos depósitos están diseñados, fabricados y homologados bajo los más altos estándares de la industria, e incluyen una válvula que en caso de fallo del sistema evacuaría el gas con total seguridad.

Otra creencia falsa es que no se pueda circular si se acaba el gas. Al contar con un depósito bifuel el conductor puede continuar circulando sin necesidad de parar, puesto que el vehículo cambia de combustible de forma automática.