A subasta el «Súper Mercedes» que utilizó Hitler durante la II Guerra Mundial

El modelo «W150 770k Grosser Offener Tourenwagen», apodado «Súper Mercedes», se trata del automóvil de mayor importancia histórica que se haya ofrecido para la venta pública

MadridActualizado:

El modelo «W150 770k Grosser Offener Tourenwagen» de la marca Mercedes-Benz, apodado como «Súper Mercedes», fue encargado y utilizado por Adolf Hitler desde su construcción, en el año 1939, hasta 1945, fecha en la que la II Guerra Mundial se dio por concluida. Ahora, este Mercedes, que fue diseñado específicamente para el dictador alemán y que encarnó una de las representaciones del orgullo nacional germano, será subastado el 17 de enero en Estados Unidos, tal y como adelantan desde EFE y como han informado desde la organización Worldwide Auctioners, que celebrará la puja en el estado de Arizona.

Cabe destacar que el 10% del precio de venta del automóvil que se alcance en la subasta será donado y utilizado «para educar cómo y por qué "El Holocausto" sucedió y cómo prevenir tales atrocidades en el futuro», indican desde la página web de la organización.

Se trata del automóvil de mayor importancia histórica que se haya ofrecido para la venta pública que, además, «está apoyado por documentación oficial que indica su excepcional procedencia para que su historia e integridad sean irreprochables». De hecho, «se puede afirmar que ningún otro automóvil es tan ampliamente reconocido en todo el mundo. Se ha visto en los medios, tanto en fotos fijas y videos, como en libros de referencia históricos en todas partes», añaden.

Descapotable para facilitar su utilización en desfiles, el «Súper Mercedes», de color oscuro, ofrecía la máxima seguridad al líder nazi y a sus acompañantes, ya que estaba pensado especialmente para las ceremonias organizadas para recibir a dirigentes extranjeros. Este modelo es, por lo tanto, según Worldwide Auctioners, un vehículo «extremadamente caro, diseñado concienzudamente, robusto y hecho a mano». Además, indican que se vendía a nivel mundial a todo el que pudiera permitírselo, y que superaba la velocidad de 160 kilómetros por hora.

Por otro lado, el uso dado al vehículo durante la II Guerra Mundial (1939-1945) es desconocido, pero tras el fin del conflicto pasó a manos estadounidenses y fue utilizado por las fuerzas militares norteamericanas que se encontraban en Le Havre (Francia).

Tras pasar a manos de un tabaquero belga en 1946, fue vendido por 1.800 dólares en tabaco a otro empresario de la industria en Estados Unidos residente en Tennessee, Tom Austin, que donó el automóvil a la asociación local de Veteranos de Guerra, donde se empleó durante años para luego permanecer en un garaje hasta 1976.

Descubierto y restaurado por un empresario coleccionista, el «Súper Mercedes» había recorrido más de 33.000 kilómetros y llegó a exponerse en el Museo de Antigüedades Automovilísticas Históricas de Chicago, que llegó a cifrar su valor en un millón de dólares.