Motor - Reportajes

Revisa y protege los neumáticos para ir seguro y alargar su vida útil

Invirtiendo unos minutos al mes podemos mejorar la seguridad de marcha. Pero no basta con revisar la presión: también hay que comprobar su desgaste y otras posibles anomalías

Revisa y protege los neumáticos para ir seguro y alargar su vida útil

Invertir unos minutos cada mes para comprobar el estado de los neumáticos de nuestro vehículo es clave en nuestra seguridad. No obstante, son el único punto de contacto entre éste y el firme.

Además, basta seguir unos sencillos pasos, como los propuestos por Sixt: una revisión ocular rutinaria y precauciones mínimas conduciendo. Todo ello permitirá además alargar la vida útil de estos importantes elementos. Fíjate en estos 5 puntos:

1. Revisa la presión. En 5 minutos comprobamos si llevamos la presión correcta en las cubiertas, sin olvidar la rueda de repuesto (si se equipa). El fabricante recomienda 2 presiones según circulemos a plena carga o sin equipaje. Generalmente, hay un adhesivo con esa información en la tapa del depósito de combustible o en el paso de puerta. Una presión de aire excesiva produce un desgaste prematuro del neumático en la parte central de la banda de rodadura y reduce agarre. Y una presión por debajo de la recomendada desgasta los laterales de la banda de rodadura, y resta precisión y agarre. Además el neumático se recalienta y estropea más rápido.

2. Verifica el desgaste. En un minuto podemos controlar el desgaste de las 4 ruedas. La profundidad mínima legal del dibujo de la banda de rodadura es de 1,6 mm. Una forma sencilla de comprobarlo es verificar los indicadores de desgaste tallados en el dibujo del neumático. En diferentes puntos de los canales de la banda de rodadura existen pequeños testigos que, cuando el desgaste del neumático llega al punto de situarse a su altura, indica el momento de realizar el cambio. Es importante revisar la mayor parte de banda de rodadura y no olvidar la zona interior, pues el desgaste puede ser irregular. Para facilitar la tarea, gira por completo la dirección hacia uno de los lados y deja a la vista la parte interior de la banda.

3. Controla grietas y abultamientos. A la vez que realizas la revisión de desgaste, presta atención a la localización de posibles grietas o abultamientos producidos por golpes o antigüedad. Si localiza alguno, hay que cambiar el neumático, y por tanto su 'compañero' del mismo eje.

4. Mantener un equilibrado correcto. Con el paso del tiempo y los km, es posible que se desprenda alguno de los plomos de equilibrado de las llantas o que el propio desgaste produzca desequilibrios. Puede provocar vibraciones sobre el volante, en cuyo caso se debe realizar un equilibrado de ruedas para evitar desgastes irregulares.

5. Proteger los neumáticos frente a golpes. Bordillos y baches acusados pueden dañar la carcasa de los neumáticos y obligar a cambiarlos, aunque no presenten desgaste. Es importante evitar golpes pronunciados para prolongar la vida útil de las cubiertas. Son maniobras que pueden modificar el paralelo, lo que resta precisión a la dirección y produce un desgaste prematuro de las ruedas.

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