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Por qué nos perdemos usando el GPS del coche

Aunque estos dispositivos cada vez son más fiables, pero aún así suele ser muy frecuente que si seguimos sus instrucciones al pie de la letra acabemos en el destino equivocado

Por qué nos perdemos usando el GPS del coche

El navegador GPS se ha convertido en un elemento indispensable en el coche, sustituyendo a los tradicionales mapas de carretera, que han pasado a la historia. De todas formas son muchas las personas que siguen llevando uno de estos mapas en la guantera del coche, por que en más ocasiones de las deseadas, el GPS puede que nos guíe de forma errónea, y hace que acabemos en un punto geográfico que nada tiene que ver con el elegido.

Para evitar en la medida de lo posible perdernos en nuestro trayecto conviene seguir una serie de recomendaciones. Antes de empezar a funcionar, todos los navegadores muestran una pantalla con el siguiente mensaje: «Respete las normas de tráfico». El uso del sistema es su responsabilidad y no debe distraer su atención de la carretera, tráfico o de las condiciones atmosféricas.

Aunque las máquinas, por lo general, no se equivocan, a veces su forma de expresarse no es muy comprensible. Las traducciones realizadas por las «voces» de ciertos navegadores ordenan cosas como «gire en cincocientos metros» o «gire en ángulo oblicuo» o algunas otras expresiones que, llegado el caso, pueden confundir al conductor y hacerle tomar una decisión equivocada.

Las calles y carreteras cambian con frecuencia y la cartografía del navegador se va quedando obsoleta. Si no se actualiza, el sistema acabará guiándonos por calles de sentido prohibido, indicará que estamos circulando «fuera de carretera» o no sabrá que a pocos metros hay una glorieta.

Mantén actualizada la cartografía de tu navegador, aunque tenga un sobrecoste y requiera tu atención y tu tiempo.

Existen muchas ciudades y pueblos con el mismo nombre. En Galicia, por ejemplo, hay 4 lugares que se llaman Vigo y están en distintas provincias. Puede que incluso el nombre de la calle a la que uno se dirige exista en varias de esas ciudades con topónimos idénticos. Si el número de kilómetros del recorrido difiere mucho de los previstos, puede deberse a esta causa.

Asegúrate de que el destino seleccionado es el correcto y que la ruta te lleva adónde realmente quieres ir. Una vía puede sufrir modificaciones temporales por múltiples causas: una tromba de agua puede inundar la calzada y estar cortada; unas obras obligan a una desviación hasta su terminación; un evento deportivo provoca el corte de una calle… El navegador no verá esas condiciones especiales e indicará una ruta errónea en ese momento.

Desde la web Autocasion.com aconsejan anticiparse siempre y mantener la atención a lo que ocurre en el trayecto que estás recorriendo.

Cómo se usa el GPS correctamente

El GPS no puede ir colocado en cualquier parte del coche. Debe estar situado estratégicamente para no reducir la visibilidad del conductor –si no se hace así, la multa puede ascender hasta los 200 euros- y siempre fijo al mecanismo oficial del fabricante, para evitar que se caiga provocando distracciones. Además, se debe instalar donde no pueda taponar la salida del airbag en caso de accidente.

Para evitar cualquier despiste al volante, es preciso programar la ruta antes de comenzar a conducir o mientras el coche esté parado; de lo contrario, seremos candidatos a una multa de 200 euros y a la retirada de tres puntos en el carné. Para explicarlo de forma más gráfica: distraernos durante «sólo» 3 segundos por manipular el GPS a una velocidad de 120 kilómetros por hora supone recorrer una distancia de más de 100 metros y perderse cinco de cada diez señales. Además, disminuye la capacidad de reacción, aumentando el riesgo de accidentes.

Por el mismo motivo, conviene bloquear el uso del GPS mientras se conduce porque son dispositivos con interfaces poco amigables, que requieren cierta concentración para incluir las direcciones; una atención que no debemos quitarle a la carretera. Por supuesto, hay que seguir las indicaciones por voz sin «caer en la tentación» de mirar la pantalla y así centrarnos al 100% en el volante.

También es importante que al salir del coche, nos acordemos de guardarlo en lugar seguro para que el GPS no quede al sol, ni sometido a altas temperaturas en el interior del coche, porque puede provocar daños en los componentes del sistema de navegación.

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