Los partidos políticos tendrán que pagar en Lisboa por aparcar

El Ayuntamiento de la capital portuguesa da luz verde a la medida que acaba con la exención del abono

Corresponsal en LisboaActualizado:

Los partidos políticos dejan de estar exentos de pagar por aparcar en Lisboa, según una medida aprobada por la Asamblea Municipal de la capital portuguesa. De esta forma, queda definitivamente revocada la Regulación General de Estacionamiento en la Vía Pública, que hasta ahora eximía a los representantes de las distintas formaciones del abono de una tarifa, como desembolsa el resto de los ciudadanos.

Adiós, por tanto, a un privilegio al que, curiosamente, no deseaban renunciar los comunistas, que desataron la sorpresa al votar en contra. Su postura, sin embargo, no sirvió de nada porque se decantaron a favor de la iniciativa los socialistas (que regentan la alcaldía), los conservadores (tanto el PSD como el CDS), el Bloco de Esquerda y el PAN (Personas, Animales, Naturaleza).

El documento que estaba vigente hasta la actualidad establecía: “Están exentos de pago los individuos con deficiencia motora o sus representantes legales, las instituciones particulares de solidaridad social, las juntas de distrito, los bomberos, las fuerzas de seguridad, los militares, el personal diplomático y los partidos políticos”.

A partir de ahora, la cantidad que tienen que desembolsar dependerá de la zona de la ciudad en la que se vaya a realizar el aparcamiento, una circunstancia que determinará “la atribución y utilización de lugares de estacionamento privado”.

Están en vigor en todo el perímetro urbano unas tasas que, en el caso de los partidos, serán anuales. En consecuencia, no les quedará más remedio que destinar una parte de su presupuesto a este fin, de acuerdo con las mismas características que marcan la pauta para los vecinos lisboetas.

La zona más cara es la roja, que corresponde a la Baixa (enclave comercial y turístico por excelencia en las proximidades de la desembocadura del río Tajo) y exige 2.000 euros cada 12 meses. Una cifra que desciende hasta los 1.500 en el caso de la etiquetada como ‘zona amarilla’, es decir, más allá de Cais do Sodré y también las Avenidas Novas, en la parte alta.

Pero, ¿de quién salió toda esta propuesta? ¿por qué aprobarla en este momento? Todas las miradas estaban puestas en las explicaciones del concejal socialista de Finanzas, Joao Paulo Saraiva, quien admitió que se trata de “una recomendación” del Tribunal Constitucional.

Además, existía un caldo de cultivo para que la situación llegase al actual desenlace: Margarida Salema, ex presidente de la Entidad de Cuentas y Financiación Política, ya declaró que la exención solo podía calificarse como “ilegal” y lo completó con las siguientes palabras: “No existe en Portugal la noción de que un partido tiene que pagar por aquello que hace. Al contrario, hay una noción general de que las cosas son gratis para ellos”.

Todo acontece en un contexto en que está de plena actualidad en Portugal el debate sobre la nueva ley de financiación de los partidos políticos, cuyo anteproyecto ha llegado a ser rechazado por el presidente de la República, Marcelo Rebelo de Sousa.

Según el presidente del Tribunal Constitucional portugués, Manuel da Costa Andrade, la “solución más apropiada” es atribuir a la Entidad de Cuentas y Financiación Política “la investigación de los desajustes, irregularidades e ilegalidades”.

A partir de ahí, se puso en marcha todo el proceso y el Ayuntamiento de Lisboa tomó nota para dar respuesta en el plazo de varios meses, con una celeridad que ha sorprendido a los propios políticos de la Corporación.

Desde que se conoce la nueva medida que acaba con la exención del pago por aparcar, los distintos perfiles del municipio más importante del país vecino en las redes sociales no dejan de recibir una incesante riada de comentarios a favor de haber enterrado semejante privilegio. “Ellos tienen que predicar con el ejemplo”, “Ya era hora” o “Seguro que se encargan de recaudar por otro lado el dinero que les corresponde pagar, como hacemos todos” son solo algunas de las frases que circulan en este sentido.