Motor - Reportajes

Nos gustan los coches «inteligentes», pero no tanto los autónomos

El avance tecnológico más valorado es la posibilidad de que los dispositivos inteligentes ayuden a reducir las posibilidades y gravedad de las colisiones

Gráfico elaborado por Statista
Gráfico elaborado por Statista

Según una encuesta realizada por investigadores del Massachusetts Institute of Technology entre 2.954 conductores estadounidenses, mayores de 16 años y propietarios de un coche producido después de 1980, la característica más valorada entre las posibilidades que brinda la conducción autónoma es la decontribuir a la reducción del número de accidentes (82,6%), Sin embargo, la posibilidad de que el auto asuma por completo el control de la conducción es apreciada por un 48,7%, lo que significa que la ayuda es bienvenida, pero los conductores, como norma general, prefieren seguir a los mandos del volante salvo en circunstancias excepcionales.

Según se observa en el gráfico, elaborado por Statista, el 82% de los encuenstados valoran de forma positiva la posibilidad de reducir el número y la gravedad de los accidentes gracias a la utilización de la tecnología. Le siguen con un 63% entre las características más valoradas el control de la velocidad. Le siguen la posibilidad de que el vehículoasuma en determninadas circunstancias el manejo delk volante, y cierra como el aspecto menos valorado la posibilidad de que el coche asuma por completo el control de la conducción.

El coche autónomo se abre paso en nuestras carreteras, tanto en las pruebas de conducción que están realizando las diferentes marcas para "testar" sus sistemas operativos y tecnologías, como en los coches "reales", los que ya están en la calle, y que cada vez cuentan con más sistemas de ayuda a la conducción que son solo un anticipo de lo que nos depara el futuro más inmediato.

Hoy en día los coches ya nos ayudan en la conducción por autopista, indicando por ejemplo las rutas más cortas, o mediante dispositivos que alertan de los atascos más próximos y las vía alternativas. Hasta se encargan de encontrar una plaza de aparcamiento y, si el conductor lo desea, realiza la maniobra por sí solo.

En el futuro el propio coche podrá tomar los mandos y sustituir al conductor en caso de cansancio, en situaciones de conducción monótona, para que los usuarios puedan optimizar el tiempo que pasan en ruta, dedicándose a otras actividades y olvidándose de la tarea de conducir.

No es un sueño. Es una realidad. Así lo han probado ya, por ejemplo, en el grupo PSA, con cuatro demostradores Citroën C4 Picasso, equipados con funciones autónomas, que ya han recorrido 60.000 km en modo autónomo "hands off" (bajo supervisión del conductor) por vías rápidas en Europa desde el inicio de las pruebas a mediados de 2015.

Seguridad

Los objetivos prioritarios de estas pruebas son trabajar sobre los diferentes aspectos de la seguridad de funcionamiento de los sistemas y detectar situaciones potencialmente peligrosas vinculadas a las infraestructuras y al resto de usuarios de la carretera.

Las diferentes situaciones han permitido evolucionar los algoritmos de pilotaje y de inteligencia embarcada para garantizar un comportamiento seguro de los vehículos autónomos. El sistema de conducción autónoma ha alcanzado, gracias a ello, un elevado nivel de fiabilidad frente a cualquier situación.

Todo ello para dar respuesta a las necesidades de la sociedad, aunque, por el momento, los conductores se muestran más partidarios del coche "inteligente" que de un vehículo que asuma por completo el control de la conducción.

Mobility Days

El avance es imparable, y, según las previsiones puestas de manifiesto en las jornadas "Mobility Days" organizadas por el grupo PSA coincidiendo con la inauguración del Salón del Automóvil de París, a partir del año 2020 la tecnología va a permitir que el conductor delegue en el coche la conducción en situaciones monótonas y en trayectos adaptados como los de autopistas y otras vías rápidas con calzadas separadas.

Bajo la supervisión del piloto, la conducción automatizada permitirá mantener el control del vehículo y retomarlo cuando sea necesario (Highway Automated Driving). El coche circulará de manera autónoma por vías rápidas independientemente de las condiciones del tráfico. Ajustará la velocidad en función de la del resto de vehículos y de las limitaciones de la vía y efectuará automáticamente los adelantamientos y cambios de carril sin necesidad de que el conductor interactúe o supervise la maniobra.

Pero antes, ya para el 2018 según los planes de PSA, los conductores comprobarán cómo mediante sistemas como el "El Highway Integrated Assist" el propio coche combinará el control longitudinal y lateral para ofrecer una asistencia completa en vías rápidas. Esto quiere decir que el vehículo se mantendrá en su carril y adaptará su velocidad de manera automatizada.

Otra de las funciones de desarrollo inminente es el "Park Assist". Si en la actualidad el vehículo es ya capaz de buscar una plaza de aparcamniento y realizar la maniobra, en tan solo un par de años además será capaz de gestionar también el motor y los frenos para aparcar al tiempo que ofrecerá una vista de 360° del entorno. En todo momento el conductor podrá retomar el control accionando el volante.

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