Este coche se salva milagrosamente tras el paso del huracán Irma

Los vehículos que estaban aparcados a su lado fueron arrastrados por el agua

MADRIDActualizado:

El huracán Irma ha dejado a su paso un rastro de destrucción. Es por eso que el afortunado propietario de este coche tiene motivos para estar feliz. El vehículo, un todoterreno de color rojo, estaba estacionado en la calle junto a los coches de sus vecinos. Desde la ventana comprueban cómo poco a poco todos ellos son arrastrados por la corriente de agua formada tras el paso del huracán.

Sin embargo el todoterreno no solo se resiste a la fuerza de la riada. Una vez que el agua se retira de la calle su dueño puede comprobar cómo por sorpresa, el coche se encuetra en perfecto estado e incluso es capaz de arracar a la primera. La escena sucedió en un céntrico marrio de Miami.

Tras el paso de una riada los daños en los vehículos pueden llegar a ser cuantiosos dependiendo del nivel alcanzado por el agua. En un principio, no deberíamos preocuparnos si el nivel ha llegado hasta la mitad de las ruedas, aproximadamente. En este caso el coche podrá arrancar, pero es probable que tengamos que sustituir el catalizador -600 euros de media-.

Otra de las posibilidaes es que el agua entre por la toma de aire del motor. Si llega agua a los cilindros puede que llegue a doblarse una biela. Esta avería es menos probable en un motor de gasolina que en un diésel porque normalmente falla antes el sistema de encendido, de forma que el motor se cala. La avería puede costar desde 400 euros -sustituir un sistema de encendido- hasta más de 3.000 -cambiar todo el motor.

En cualquier caso, tras una inundación conviene realizar una limpieza completa de los bajos del coche, ya que además del agua, el vehículo se verá afectado por el barro, que, una vez seco, puede ser my perjudicial para la mecánica si intentamos poner el coche en movimiento.

Este barro puede resultar perjudicial para los frenos, rodamientos y transmisión, y puede desequilibrar las ruedas.

Si el agua alcanza una altura superior, este barro puede llegar a cegar el radiador. Si esto sucede, el motor podría sobrecalentarse. La solución consiste en limpiar por fuera el radiador.

Si entra agua en el interior del coche habrá que cambiar tapizados, guarnecidos y mandos de control, así como todos los aislantes y fijaciones que llevan estos elementos, ya que simplemente dejar que se sequen no serviría de nada. El presupuesto puede superar los 3.000 euros.

Si además se taponan los desagües internos de la carrocería el agua oxidará la chapa y las conexiones eléctricas pueden verse afectadas, ya que están preparadas para soportar algo de humedad, pero no para superar una inmersión. Aunque estas conexiones no fallen una vez secas, se podría generar una capa de óxido que a la larga producirá problemas electrónicos.

Si el agua ha superado la mitad de la altura del coche no deberíamos intentar ponerlo en marcha. Los mecánicos podrán intentar salvar el propulsor, para lo que habrá que adesmontarlo, secarlo y eliminar el barro. En modelos de más de 10 años, también puede entrar agua en la caja de cambio por los respiraderos que tienen, por lo que habrá que desmontarla y limpiarla. El presupuesto puede superar los 2.000 euros.

Si el agua ha cubierto el coche completamente, la situación puede que sea irreversible, ya que el agua y el barro habrán llegado a cada pequeño rincón del mismo. Habría que proceder a desmontarlo completamente, secarlo y limpiar cada una de las piezas, además de sustituir otras. La reparación podría tener un coste superior a la de un vehículo nuevo.