Se constata la persistencia de estos negocios fraudulentos repartidos por todo nuestro territorio nacional
Se constata la persistencia de estos negocios fraudulentos repartidos por todo nuestro territorio nacional - ABC

Las consecuencias de los talleres ilegales: falta de garantías y pérdidas millonarias para el sector

Cetraa y Atreve nos dan todas las claves para comprender cómo y por qué estos talleres también representan un grave problema a nivel nacional para la seguridad vial, la economía y el medio ambiente

MadridActualizado:

El gran número de casos recibidos que alertan sobre talleres ilegales evidencia que esta lacra está lejos de desaparecer y, con ellos, sus graves consecuencias para toda la sociedad. La Sala de Denuncia ubicada en la página web de la Confederación Española de Talleres (Cetraa) ha acumulado en 2017 más de 1500 denuncias de talleres clandestinos. Una cifra que supera, una vez más, la de los años anteriores y constata la persistencia de estos negocios fraudulentos repartidos por todo nuestro territorio nacional.

Asimismo, la Asociación de talleres de Coruña (Atreve) también detecta actividades sospechosas de ser irregulares, por la actividad normal de sus asociados, y elaboran un informe sobre dichas actividades para luego hacérselas llegar a las autoridades competentes en materia de seguridad industrial y medioambiente principalmente. Ya aunque no disponen de datos concretos, hablar de que «un 15% de los talleres están sin registrar no es descabellada». Así lo detalla José Ramón Devasa, gerente de Atreve, quien también añade que «en nuestro último estudio, detectamos unos 65 ilegales en una zona en la que podría haber cerca de 500 talleres, dado que nuestra labor se centro en la comarca de Ferrolterra y el área metropolitana de A Coruña».

Dichos talleres ilegales (o clandestinos) dañan indudablemente al gremio de la reparación, pero un hecho mucho menos conocido es que afectan de manera directa y dramática a todos los usuarios de las carreteras españolas. Desde ambas fundaciones nos dan todas las claves para comprender cómo y por qué estos talleres representan un grave problema a nivel nacional para la seguridad vial, la economía y el medio ambiente.

En primer lugar, hay que saber que un taller ilegal es un modelo de negocio fraudulento a través del cual locales sin licencia ofrecen servicios de reparación y revisión de vehículos. Estos negocios no poseen permisos reglamentarios, acceso a la información técnica de los vehículos ni ninguna de las licencias y autorizaciones que marca la legislación vigente. Los establecimientos clandestinos tampoco cumplen las normativas en materia de seguridad laboral o gestión medioambiental de los residuos y no emiten factura por sus servicios.

Los talleres ilegales afectan de manera directa y dramática a todos los usuarios de las carreteras españolas

Devasa asegura que existen dos causas principales por el que aumentan este tipo de negocios ilegales: «la principal es el coste y la dificultad que existe para la apertura de un taller debido a la gran cantidad de normativa en materia de seguridad industrial que existe, y, la segunda, la falta de recursos en la administración destinados a la supervisión y control de los talleres no registrados correctamente».

Aunque este tipo de actividades tienen consecuencias tanto para el propio negocio como para el sector. «Las consecuencias para el taller son, básicamente, sanciones administrativas de índole económico que pueden repetirse si no se corrigen las irregularidades detectadas, pudiendo llegar a provocar el cierre de la instalación», asegura el gerente de Atreve. Además, añade que si hablamos en términos de sector, «hablamos en términos muy genéricos, pero la proliferación de talleres ilegales provocan un descontento muy importante entre los talleres legalmente establecidos y que deben asumir el coste de esas instalaciones seguras, cuestión que evidentemente repercute en el precio final del servicio. El no disponer de instalaciones correctamente registradas y no asumir su coste, permite al empresario posicionarse en el mercado con un precio más reducido en el servicio, lo que supone una clara competencia desleal».

Seguridad al volante

Desde Cetraa explican qué consecuencias tiene para nuestra seguridad reparar el coche en un taller ilegal: «reparar en talleres clandestinos tiene graves consecuencias para la seguridad vial de su vehículo y atenta contra sus garantías y derechos como consumidor, además de ser una práctica penada por ley».

Los talleres legalmente establecidos son los únicos talleres que:

-Poseen la maquinaria necesaria y las herramientas adecuadas para realizar las reparaciones.

-Tienen acceso a la información técnica del vehículo.

-Utilizan únicamente piezas homologadas y recambios cuya trazabilidad está asegurada.

-Garantizan las reparaciones que realizan al emitir la factura correspondiente.

-Proporcionan formación continua a sus empleados.

Por todo ello, sólo los establecimientos legales pueden garantizar la correcta manipulación del vehículo, lo que redunda en una mayor seguridad vial al reducir el riesgo de accidentes. De hecho, también es impotante la información técnica de mi vehículo a la hora de repararlo. «La información técnica del vehículo son las directrices establecidas por el fabricante, que garantizan su correcta manipulación y reparación, minimizando riesgos, garantizando un óptimo funcionamiento y alargando su vida útil. Sólo los talleres legalmente establecidos tienen acceso a esta guía de correcta reparación de cada modelo de vehículo», aseguran desde la confederación.

Unos detalles que confirma José Ramón Devasa. «Un taller legal tiene una garantías, en materia de seguridad, que un taller ilegal no tiene. En Galicia, por ejemplo, es necesario tener un responsable técnico con una formación técnica acreditada. Esta garantía no existe en un taller ilegal. Es necesario tener una instalaciones eléctricas seguras y unos sistemas de protección contraincendios conforme a las normas vigentes, algo que no sucede en un taller ilegal». «Como usuarios, debemos de ser conscientes que detrás de un precio sospechosamente bajo existe probablemente precariedad laboral, materiales económicos y falta de garantías. Cada uno debe actuar con responsabilidad», concluye.

Detectar un taller ilegal

Los talleres ilegales no son siempre fáciles de reconocer. Cetraa nos ofrece algunas pistas para saber si estamos o no ante un taller clandestino:

-Los talleres ilegales no tienen la placa identificativa concedida por la Consejería de Industria y que es obligatorio exponer a la entrada del establecimiento.

-El cliente de un taller ilegal no recibirá nunca un presupuesto por escrito ni una factura que garantice los trabajos realizados en su vehículo.

-Aunque el taller tenga unas instalaciones que parezcan reglamentarias, la carencia de carteles informativos concernientes a los precios de la mano de obra, horarios, derechos de los usuarios y otros documentos legales, es por sí solo un indicativo bastante fiable de que nos encontramos en un taller ilegal.

-Los talleres ilegales suelen ser locales donde se trabaja a puerta cerrada. Pueden llegar a estar ubicados en garajes de chalets y domicilios particulares, cuando no realizan las reparaciones en la calle o en un descampado.

-Aunque por sí solo este dato no es una pista, conviene saber que la mayoría de talleres clandestinos están ubicados en las afueras de las ciudades y en zonas rurales.