Cómo circular correctamente por un carril reversible

Se habilitan de forma puntual para atenuar la concentración de vehículos en la carretera

MADRIDActualizado:

Ya sea porque se utiliza el vehículo en las llamadas horas punta, porque se acerca o finaliza un fin de semana, vacaciones y operaciones especiales de salida y retorno. Las retenciones y las aglomeraciones en las carreteras están presentes en el día a día de las ciudades y vías de alta capacidad, especialmente en las entradas y salidas de las grandes urbes.

Para intentar controlar el flujo de vehículos y, en la medida de lo posible, evitar los atascos, se pueden habilitar los llamados carriles reversibles, en los cuales es necesario respetar unas normas de circulación concretas.

Se trata de carriles especiales porque los regulan normas específicas en cuanto a velocidad, prioridad a ciertos vehículos y señalización. Pero sobre todo porque para el conductor suponen una forma de circular atípica que puede resultar extraña.

En el acceso al carril reversible, que se realiza en tramos de mediana carentes de barreras (a veces con cieto desnivel en el firme), suelen situarse operarios de mantenimiento que instalan y eliminan los conos de señalización, pero, sobre todo, señalizacion provisional indicativa y agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, que alertan del comienzo del espacio habilitado y que acompañan a los operarios en la instalación y cancelación del tramo reversible.

En estos carriles reversibles el acceso está restringido a los vehículos a motocicletas y turismos. Está prohibido para el resto, incluidos turismos que arrastren remolque.

Dentro de estos carriles, y en los contiguos, hay que encender siempre la luz de corto alcance o de cruce, tanto de día como de noche. Si hay un solo carril habilitado (es lo más habitual), la velocidad deberá mantenerse entre 60 y 80 km/h.

Ningún vehículo podrá romper la línea de conos e invadir el contrario, ni siquiera para adelantar: el desastre de una colisión frontal sin escapatoria sería cuestión de segundos.

Dado el «encajonamiento» propio de esta situación, se hace más necesario que nunca respetar la distancia de seguridad con el vehículo precedente.