Renault Koleos Initiale ParísPremium en la piel de un generalista

El Koleos destaca por su maniobrabilidad, especialmente cuando estamos hablando de un vehículo de más de cuatro metros y medio

MADRIDActualizado:

La imagen de exterior que proyecta el Renault Koleos en su acabado exclusivo Initiale París es de robustez. Es un SUV grande, de más de cuatro metros y medio de longitud, que transmite fuerza gracias a sus líneas redondeadas y a su marcado paso de rueda. En el interior, un asiento envolvente, fabricado en cuero perforado, te transporta al mundo de las marcas Premium y te olvidas desde el primer momento de que estas a bordo de una marca generalista.

Una sensación que aumenta al comprobar sus prestaciones en marcha, con un motor diésel de 175 CV que empuja como un demonio cuando se le exige, a pesar de sus 1.771 kilos de peso, gracias a la tracción a las cuatro ruedas. El cambio automático X-Tronic de 6 marchas es suave, con transiciones apenas perceptibles, pero que engranan de forma ágil cuando te encuentras con situaciones complicadas, como adelantamientos o fuertes pendientes.

Destaca de forma especial su maniobrabilidad, especialmente cuando estamos hablando de un vehículo de más de cuatro metros y medio, pero que en espacios pequeños (párkings estrechos) o recorridos urbanos responde a la perfección.

El consumo es moderado siempre que no le pidas una velocidad media alta. Durante la prueba (cerca de 900 kilómetros) la media fue de 7,6 litros a los 100 km, cuando la ficha técnica le asigna 5,8.

Los Koleos tope de gama (Initiale Paris) tienen varias diferencias respecto a las versiones algo más básicas. Por ejemplo, los asientos llevan ventilación y la tapicería es de un cuero. Otros detalles son que las ventanillas laterales, que están laminadas, o el volante y el pomo, que están recubiertos en una piel distinta. Las alfombrillas son más gruesas que las clásicas de Renault e incorpora elementos ornamentales exclusivos del acabado Initiale.

Monta dos sistemas multimedia que se diferencian por la cantidad de funciones que pueden realizar y por la pantalla a través de la que se manejan. Hay uno con una pantalla de 7,0 pulgadas dispuesta horizontalmente y otro, el denominado R-Link 2, con una de 8,7 pulgadas dispuesta verticalmente desde donde controlar funciones del coche, como la navegación o la música (destaca la calidad del sonido gracias a los altavoces Bose). La instrumentación del salpicadero es sobria (pantalla de 7 pulgadas), muy similar a la que tienen otros modelos de Renault y tiene varias posibilidades de configuración.

Detrás de la palanca de cambios hay dos cajones. Uno está cubierto por el reposabrazos y otro por una tapa corredera. En las plazas delanteras hay conexiones USB, de tipo auxiliar, un lector de tarjetas SD y una toma de corriente de 12V. La guantera es grande. En las plazas posteriores también puede haber conexiones para cargar dispositivos USB.

Los asientos traseros no tienen regulación longitudinal. Los respaldos se pueden abatir mediante unas palancas de buen tamaño (y cómodas de accionar) que están ubicadas en los laterales del maletero. Con esta configuración, el volumen de carga asciende a 1690 litros. La superficie que resulta no queda completamente plana sino en ligera pendiente.

Bajo el piso del maletero hay una estructura de unos 8 centímetros de grosor con compartimentos para guardar objetos como pueden ser herramientas, triángulos de emergencia o chalecos.

En las versiones que disponen del equipo de sonido de la marca Bosé, la cavidad que deja la rueda de repuesto está ocupada por el altavoz de sonidos graves. El portón del maletero puede tener apertura eléctrica y manos libres (se abre haciendo un gesto con el pie por debajo del parachoques trasero).