BMW X2: Precisión alemana para el nuevo SUV deportivo

El sexto miembro de la familia X de BMW tiene todos los argumentos para convertirse en un superventas para la marca

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Entre berlinas, SUV y algún monovolumen, la oferta actual de modelos de BMW es impresionante, hasta 19 vehículos sin contar las derivaciones familiares, de 3 o 5 puertas y coupés. El vehículo que hemos probado esta semana es el X2, el sexto miembro de la familia X (los SUV de BMW) y directamente derivado del X1, aunque curiosamente, y pese a lo que pudiera indicar su nombre, es algo más corto. Puede que el parecido entre ambos nos lleve a pensar que en BMW «se están repitiendo», pero el nuevo X2, que apenas lleva unos meses en los concesionarios, tiene una «personalidad» propia. como decíamos el X2 es ocho centímetros más corto que el X1, dos centímetros más bajo y tiene 35 litros menos de maletero. Pero a cambio tiene unas proporciones «más coupé», apostando por el dinamismo y la versatilidad.

Hemos probado la versión sDrive20i (motor de gasolina de 190 CV y tracción delantera) con el paquete M Sport, que incluye una suspensión deportiva, y con un cambio automático de doble embrague de 7 velocidades, no estando disponible con cambio manual. Y tampoco hace falta ni como opción, ya que esta caja realiza los cambios de marcha de manera rápida y prácticamente imperceptible. Pese a ser un gasolina y tener 190 CV, los consumos no nos han asustado. La media oficial homologada es de 5,5 l/100 km. Durante toda nuestra prueba, con recorridos urbanos por autopista y carretera de montaña, cargados con cuatro ocupantes y todo su equipaje, hemos logrado no superar los 7 l/100 km, lo que está muy bien, sobre todo teniendo en cuenta que en todo momento hemos practicado una conducción ágil, incluso subiendo algún que otro puerto.

Como en otros modelos de BMW, el conductor puede, mediante un selector, elegir varios modos de conducción: ECO PRO, COMFORT y SPORT. Los cambios que se producen en la respuesta del motor, en la gestión del cambio, en la firmeza de la suspensión (en caso de tener instalada la opción suspensión de dureza variable) y en la asistencia de la dirección son significativos.

El motor produce poco ruido y su respuesta al acelerador es rápida. Con el paquete M, disponemos de una suspensión deportiva más firme y que deja la carrocería 10 milímetros más cerca del suelo. Es firme pero al mismo confortable, absorbiendo muy bien las posibles irregularidades del terreno. Especialmente ágil en carreteras de montaña, donde se nota la gran precisión de la dirección.

La oferta de motores está formada por dos de gasolina —18i de 140 CV y 20i de 192 CV— y otros dos de tipo Diesel —18d de 150 CV y 20d de 190 CV—.

En cuanto al interior, es muy similar al del X1, aunque cuenta con una consola central completamente renovada y una gran pantalla táctil, a través de la cual se puede acceder a todos los controles y sistemas de conectividad. También se puede manejar mediante en mando iDrive, situado delante del cambio de marchas, y mediante el sistema de reconocimiento de voz avanzado. Podemos disponer de un head-up display que proyecta la información directamente sobre el parabrisas, una opción muy recomendable y que montaba nuestra unidad de prueba. Como única crítica, quizás mencionar la mejorable precisión del sistema de navegación GPS, que en alguna ocasión nos hizo dudar sobre la ruta, con una información dudosa.

Por habitabilidad, nada criticable, partiendo de la base de que aunque cuenta con cinco plazas homologadas el coche está más pensado apra viajar tan solo con cuatro ocupantes. Un sobresaliente para los asientos delanteros, cómodos, con muy buen agarre, y con multitud de ajustes disponibles que facilitan que encontremos la mejor postura al volante. El maletero parte de 470 litros de capacidad, y es muy aprovechable gracias a un doble fondo en el que incluso caben dos maletas de tamaño mediano. Si abatimos los asientos la capacidad llega hasta los 1.355 litros. Por precio, la versión que hemos probado se sitúa en 40.650 euros, algo superior al que en principio sería su principal rival, el Mini Cooper S Countryman de 192 CV, hermano de marca, pero que tiene un precio de unos 33.900 euros.