Vehículos en la M30 durante un episodio de alta contaminación
Vehículos en la M30 durante un episodio de alta contaminación

La Comisión recorta un 30% el límite de emisiones de coches y furgonetas para 2030

El plan también contempla incentivos para la fabricación de vehículos eléctricos y la instalación de puntos de recarga

MadridActualizado:

La Comisión Europea presentó este miércoles un paquete de medidas para fomentar la «movilidad limpia», en el que propone que los coches y las furgonetas de nueva fabricación reduzcan un 30% sus emisiones de dióxido de carbono (CO2) en 2030 con respecto a 2021.

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El límite de emisiones establecido para 2020 es de 95 gramos de CO2 por kilómetro recorrido, por lo que en 2030 los automóviles tendrán que emitir como máximo unos 67 gramos de CO2. Entre medias, la Comisión establece un objetivo intermedio de un 15% de reducción para 2025.

Respecto a furgonetas, el límite para 2021 se sitúa en 147 g CO2/km, y su recorte para 2030 será idéntico al de los automóviles. Ambos cálculos están efectuados en base al ciclo de homologación NEDC, que a partir de 2021 será sustituido por el WLTP, más riguroso y cercano a los datos reales de consumo y emisiones.

Para garantizar el cumplimiento de estos objetivos, la Comisión intensificará los controles, incrementará los incentivos para la fabricación de vehículos de bajas emisiones y establecerá multas a los fabricantes, aunque no impondrá objetivos concretos de ventas de vehículos alternativos.

De media, los vehículos vendidos en Europa registraron unas emisiones de 118 gramos de C02 por kilómetro, un 1,2% menos que en 2015. En España, las emisiones fueron ligeramente inferiores, de 114,4 gramos por kilómetro, con una reducción del 0,8% respecto a 2015.

La propia Comisión reconoce que los avances tecnológicos necesarios para hacer posible este recorte de las emisiones encarecerán el precio de venta de los vehículos. Según sus cálculos, en 2030 los costes de fabricación de un automóvil aumentarán en 1.000 euros, mientras que los de una furgoneta crecerán unos 900 euros. No obstante, asegura que este incremento se verá compensado por una reducción «significativa» del consumo de carburante de los nuevos vehículos, por lo que en el conjunto de la vida útil ahorrará 600€ si compra un vehículo que cumpla el objetivo de 2025 y 1.500 con el de 2030.

Según Bruselas, el cumplimiento de este objetivo permitirá evitar la emisión de 170 millones de toneladas de C02 durante el período entre 2020 y 2030, el equivalente a las emisiones anuales conjuntas de Austria y Grecia. Además, la Comisión estima un incremento del PIB comunitario de 6.800 millones de euros y la creación de 70.000 puestos de trabajo. Además, también permitirá reducir en 380 millones de toneladas las importaciones de crudo entre 2020 y 2040, el equivalente a 125.000 millones de euros según los precios actuales del barril de petróleo.

El comisario de Acción por el Clima y Energía, Miguel Arias Cañete, anunció hace unos días en Madrid que el Ejecutivo comunitario daría a conocer hoy un paquete de medidas para la reducción de emisiones de CO2 en coches y furgonetas, y el impulso del vehículo eléctrico, ya que el Acuerdo de París obliga a una descarbonización de la economía y el transporte es responsable de una tercera parte de las emisiones no cubiertas por los derechos de emisión (es decir, si se exceptúa la industria más contaminante).

Los objetivos de reducción de las emisiones de CO2 en coches y furgonetas propuestos por la Comisión Europea son el resultado de un análisis riguroso y de la participación activa de las partes interesadas, desde ONG hasta la propia industria, según destacó el Ejecutivo comunitario.

El paquete de movilidad señala que los turismos y las furgonetas de nueva fabricación deberán emitir de media un 30% menos CO2 en 2030 en relación a 2021, con lo que los fabricantes deben aceptar la innovación y suministrar vehículos de bajas emisiones al mercado, además de impulsar la transición del motor de combustión a los de energías más limpias.

Además, el paquete incluye un plan de actuación y soluciones de inversiones para el despliegue transeuropeo de la infraestructura para los combustibles alternativos (por ejemplo, puntos de recarga para vehículos eléctricos) con el fin de lograr un mayor nivel de ambición en los planes nacionales, incrementar la inversión y conseguir una mayor aceptación por parte de los consumidores.

Maros Sefcovic, vicepresidente responsable de la Unión de la Energía, indicó que las propuestas crean las condiciones necesarias para que «los fabricantes europeos lleven la delantera en la transición energética mundial en lugar de seguir a otros».

«Les incitará a fabricar los mejores turismos, los más limpios y competitivos, y esto a su vez les ayudará a recuperar la confianza de los consumidores. Es un gran paso en la dirección correcta: una economía europea sostenible y moderna que conllevará un aire más limpio en nuestras ciudades y una mejor integración de las energías renovables en los sistemas energéticos presentes y futuros», añadió.

«No hay marcha atrás»

Por su parte, Arias Cañete apuntó que «la carrera mundial para el desarrollo de vehículos limpios ya ha comenzado, y no hay marcha atrás», por lo que «Europa tiene que poner en orden su situación» para liderar este ámbito.

«Tenemos unos objetivos ambiciosos, rentables y aplicables. Con los objetivos intermedios de 2025, vamos a conseguir que se inicien las inversiones desde este mismo momento, mientras que con los objetivos de 2030 ofrecemos estabilidad y marcamos una dirección para que se mantengan estas inversiones. Hoy, estamos invirtiendo en Europa y adoptamos medidas firmes contra la contaminación para cumplir el compromiso en virtud del Acuerdo de París de reducir nuestras emisiones en al menos un 40% de aquí a 2030», apostilló.

La comisaria de Transportes, Violeta Bulc, indicó que la Comisión ha adoptado «unas medidas sin precedentes en respuesta a un reto cada vez mayor: hallar el equilibrio entre las necesidades de movilidad de los europeos y la protección de su salud y de nuestro planeta».

«Promovemos unos vehículos más limpios, velamos por que la energía alternativa sea más accesible y buscamos la mejora de la organización de nuestro sistema de transporte. Todo ello permitirá que Europa y los europeos sigan en movimiento, pero de una forma más limpia», indicó.

Por último, la comisaria de Mercado Interior, Industria, Emprendimiento y Pymes, Elzbieta Bienkowska, explicó que la industria automovilística europea se encuentra en «un punto de inflexión», por lo que, «para mantener su liderazgo a escala mundial, y por el bien del medio ambiente y de la salud pública, debe invertir en tecnologías nuevas y limpias».