La estrategia de Tavares que reflotó al grupo PSA busca sacar de los números rojos a Opel

Tras la adquisición de Opel el grupo PSA suma diez nuevas fábricas en Alemania, Reino Unido, Polonia, Hungría y Austria, además de la planta española de Figueruelas

MADRIDActualizado:

El pasado mes de junio de 2017 el presidente ejecutivo de PSA ya avanzaba parte de su estrategia económica para Opel. Tras la adquisición por parte del grupo PSA Carlos Tavares anunciaba en una entrevista con el periódico alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung previa al Salón del Automóvil de Fráncfort que Opel daría beneficios en 2020. Aunque para ello propablememe habría que tomar decisiones contundentes, como la de no garantizar más allá de 2018 el trabajo de los actuales 38.000 empleados de Opel. «En este sentido uno debe ser sincero: lo único que protege a los trabajadores son las ganancias», sentenciaba el directivo de PSA.

No se trata simplemente de una frase. Más bien forma parte de la estrategia de Carlos Tavares al frente del grupo francés, al que rescató de una situación económica muy complicada. Para el directivo la recuperación económica del grupo francés debe basar su estrategia en tres pilares, como son que Peugeot, Citroën y DS deben ser tres marcas claramente diferenciadas pero complementarias, que el grupo se extienda en mercados que garanticen un volumen de ventas estable, y una estrategia de productos con objetivos claros y específicos.

Una de esas decisiones drásticas es la que se acaba de anunciar respecto al futuro de la planta de Opel en Figueruelas (Zaragoza), en la que se ha suspendido la fabricación del nuevo Opel Corsa, paralizándose además las inversiones en nuevos proyectos. Todo ello en medio de la negociación del convenio entre el Comité de Empresa y la dirección de la compañía.

La intención es clara, ya que Opel –que PSA adquirió en marzo de 2017 al fabricante estadounidense General Motors– sólo invertirá en proyectos que tengan rentabilidad económica y conlleven acuerdos de competitividad con una reducción de los costes de inversión y fabricación. En este sentido, PSA tiene otras dos plantas de fabricación en España, situadas en Vigo y Madrid (Villaverde), que debido a su optimización de recursos y competitividad, estarían en condiciones de hacerse con la fabricación del nuevo Modelo Corsa, previsto para el año 2020.

Opel arrastra pérdidas millonarias desde hace 18 años, tiene unos 38.000 empleados en siete países europeos, la mitad de ellos en Alemania.

Fábrica de Opel en Figueruelas
Fábrica de Opel en Figueruelas

En 2013, PSA perdía más de 2.000 millones de euros al año. Una de las primeras decisiones de Tavares al llegar a PSA tras abandonar el grupo Renault-Nisan fue capitalizar la empresa. Para ello se dio entrada a nuevos socios , como el Estado francés y el grupo chino Dongfeng, con el que se pretendía impulsar las ventas en el mercado asiático.

El primer objetivo del directivo es la rentabilidad, tanto en el área aindustrial como comercial, dejando a un lado posibles decisiones que tuviesen en cuenta cuestiones sentimentales, y obligando a las plantillas de todas sus factorías, incluidas las más históricas situadas en territorio francés, a apretarse el cinturón.

También con el objetivo de reducir costes se implantó una política de aprovisionamiento en mercados «low-cost». La primera fábrica del grupo en la que se puso en práctica su idea de producción fue la de Vigo, preparándose para su digitalización y optimización de gastos en todos los procesos. Una vez saneadas las cuentas, el siguiente paso fue si internacionalización, sobre todo en China, donde PSA ya cuenta con cinco fábricas a través de sus alianzas con las compañías Changan y Dongfeng. Pero también anunciado la construcción de factorías en paises en los que los costes de producción de los vehículos son inferiores a los de las instalaciones situadas en Europa. Por ejemplo Irán, Marruecos, Argelia o Túnez.

Otro punto clave de la estrategia de Tavares fue la reducción del número de modelos de sus entonces tres marcas. Citroën, Peugeot y DS comercializaban entonces 45 modelos, y el objetivo para 2020 era reducir su número hasta 26. Carlos Tavares ha evocado asimismo la necesidad de renovar los vehículos más antiguos del parque móvil (un vehículo Euro 1 fabricado antes de 1996 emite tantas partículas como 600 vehículos diésel modernos Euro 5/6 fabricados a partir de 2010 y equipados con filtro de partículas FAP), para obtener resultados de amplio alcance a largo plazo.

El último paso dado por la dirección de PSA lo hemos visto recientemente en la planta de Opel en Zaragoza, donde la última propuesta para garantizar la viabilidad de la planta pasa por congelación salarial en los tres primeros años y un incremento de un 50% respecto al Índice de Precios de Consumo (IPC) en los dos siguientes; la reducción un 50 % de la paga variable que perciben los trabajadores, la supresión del plus por calendario especial y la disminución de un 10% de los complementos por nocturnidad y festivos. Tras el rechazo de estas medidas por parte del Comité de Empresa Opel ha anunciado la paralización del proyecto del nuevo Corsa para la factoría de Figueruelas y que va a buscar un nuevo emplazamiento para el mismo.