Lotería Navidad Así ensayan ahora los niños de San Ildefonso: «Antes no nos hacía falta practicar»

Un antiguo niño cantor explica cómo son los preparativos de los protagonistas del Sorteo de Navidad

Imagen de un sorteo del año 1963
Imagen de un sorteo del año 1963 - TEODORO NARANJO DOMÍNGUEZ

No es nada fácil cantar números de Lotería de Navidad uno detrás de otro, con cierta musicalidad y sin fallar. Tampoco tiene que ser nada sencillo no ponerse nervioso cuando sabes, antes que nadie en España, que tienes una bola millonaria entre tus manos. Pues bien, a esta misión se enfrentan los niños del Colegio de San Ildefonso cada 22 de diciembre para la que, como es normal y aunque lo hagan muy bien, también se tienen que preparar.

Desde octubre y por las tardes, estos niños comienzan a templar sus voces cantando números para que el día 22 nada falle, un método que ahora parece habitual pero que, hace varias décadas, era algo diferente. «Nosotros sólo ensayábamos la noche anterior al sorteo, que era un momento de un poco de juerga entre todos», confiesa Fernando Vázquez, un ex alumno del colegio San Ildefonso que, además, cantó el Gordo en el año 1954.

«Fue el 53584 y dimos 15 millones de pesetas que cayeron en el Círculo de Bellas Artes, aquí en Madrid», rememora Vázquez en un alarde de memoria a sus 76 años. «Aunque aparento 75», bromea el hombre que acompaña a los actuales cantores al sorteo de Navidad.

«Antes llegábamos ensayados»

Pero en los meses previos, como subraya, también acude con la promoción de cada año a los sorteos de Lotería Nacional de los sábados, que corren a su cargo. A diferencia del de Navidad, en estos no hay que cantar los números ni los premios, pero, según especifica, también les sirve a los jóvenes para «actuar delante del público y acostumbrarse».

Costumbre es lo que precisamente no les faltaba a los niños de su generación que, según explica, se dedicaban «todos los días 5, 15 y 25» de mes a cantar los sorteos, por lo que el 22 de diciembre únicamente tenían que repetir lo que estaban acostumbrados a hacer. «Llegábamos ya ensayados», bromea Vázquez.

Ahora se selecciona menos

Otra de las cosas que ha cambiado con los años es el proceso de selección que, como señala aquel que cantó el Gordo en 1954, eran más estrictos. «Antes teníamos que ser hasta parecidos», especifica Vázquez, quien señala que también les evaluaban en virtud de «la voz o la estatura.

«En total éramos 16 y ahora se hacen tres selecciones de unos 12 o 14», repasa este experto en Lotería de Navidad que, año tras año, es un fijo en el Sorteo. Para este año pronostica que, los chavales que han superado todas las pruebas y que estas tardes ensayan para que todo salga perfecto, «lo hacen muy bien».

Aunque bueno, el 22 de diciembre seguro que están más contentos con su actuación aquellos que guarden, en el bolsillo, aquel boleto que coincida con el número que uno de estos niños cante como el Gordo de Navidad.

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