El Gobierno tratará de agilizar la renovación del Tribunal Constitucional, el consejo de Radio Televisión Española y el Defensor del Pueblo. Ese es, al menos, el compromiso de la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría. Mariano Rajoy y Alfredo Pérez Rubalcaba acordaron el miércoles darse hasta junio para acometer unos cambios que, en algunos casos, llevan pendientes desde hace más de un año, pero la también ministra de la Presidencia aseguró ayer que no hay intención de agotar ese plazo.
«A este Gobierno no le gusta agotar los límites -señaló durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros-; le gusta renovar y hacer las cosas, como se está viendo, con cierta agilidad y cuanto antes». Aun así, tanto Rubalcaba como fuentes gubernamentales afirmaron tras la visita del líder de la oposición a la Moncloa que todavía no se ha empezado a hablar de nombres, ni siquiera de perfiles.
En el caso del Tribunal Constitucional llueve sobre mojado porque el plazo para nombrar a los cuatro miembros designados por el Congreso concluyó en noviembre de 2010. Desde entonces, PP y PSOE han sido incapaces de ponerse de acuerdo para lanzar una propuesta que cuente con el respaldo de tres quintas partes de la Cámara.
Más bloqueos
También excedieron de largo los tiempos para elegir al tercio de los magistrados que debe nombrar el Senado. Aquella otra negociación se desencalló cuando los populares accedieron a sacar de la baraja a Enrique López, exportavoz del CGPJ y bestia negra para los socialistas. Después, recuperaron su nombre para los nombramientos del Congreso y de nuevo se llegó a una situación de bloqueo.
Ahora, ni unos ni otros aclaran si la posibilidad de abrir un hueco a López, que ejerce como magistrado en la Audiencia Nacional, estaría encima de la mesa. Sáenz de Santamaría señaló que, toda vez que Rajoy y Rubalcaba no intercambiaron nombres durante su almuerzo, sería «imprudente» por su parte hablar de la cuestión y zanjó el asunto.
Obviar el nombre de este jurista facilitaría la negociación. Además, el PP no tiene ninguna necesidad de hacer comulgar al PSOE con ruedas de molino. De los doce miembros del Constitucional dos son nombrados directamente por el Gobierno y toca renovarlos en junio del año próximo. Si la voluntad de que López se siente en el tribunal persiste, bastaría con esperar.