España podrá utilizar los remanentes de los fondos europeos a incentivos para contratar jóvenes
La canciller insiste en que la estabilidad presupuestaria y el crecimiento "no son polos opuestos"
Confía en que la reforma generará empleo y reducirá el déficit pero pide medidas a largo plazo

Merkel y Rajoy en Berlín. /Juanjo Martín (Efe)
Margallo y Merkel, un tema «para la historia»
El clima de la reunión entre Merkel y Rajoy ha sido de total sintonía y el presidente español no ha querido romperlo cuando un periodista le ha preguntado por unas recientes declaraciones de su ministro de Exteriores, José Manuel García- Margallo, lamentando que Merkel llegara siempre a los acuerdos "un cuarto de hora tarde", por las reticencias alemanas a determinados avances europeos.
"Es un tema que ya pertenece a la historia", ha zanjado Rajoy.
Malestar en la UE
En la UE han provocado un fuerte malestar las filtraciones a la prensa sobre la intención del Gobierno de pedir a la UE más tiempo para cumplir los objetivos de déficit y las declaraciones contradictorias de los ministros españoles de Economía y Hacienda. "Así se va al rescate", ha señalado una fuente europea.
Los responsables europeos creen que tampoco genera confianza en los mercados que el ministro de Economía, Luis de Guindos, no planteara en su estreno en el Eurogrupo la intención de España de pedir una revisión y al día siguiente lo anunciara en una entrevista.
España podrá destinar los remanentes de los fondos de la UE a incentivos para la contratación, sobre todo, de jóvenes. La canciller alemana, Angela Merkel, ha dado su visto bueno a este plan de Mariano Rajoy durante el primer viaje oficial del jefe del Ejecutivo a Berlín. No será una medida de aplicación inmediata porque el asunto aún debe ser discutido en el Consejo europeo, pero ambos se mostraron optimistas.
La idea de que los fondos no utilizados por los países sujetos a un programa de consolidación fiscal se reconvirtieran en un fondo para mejorar el crecimiento económico y la competitividad ya fue planteada por la propia Merkel y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, en una carta al presidente del Consejo, Herman Van Rompuy, en la que proponían que fuera la Comisión la encargada de gestionar su funcionamiento. Lo que no aclararon fue el tipo de actuaciones espefícas a las que podría ser destinado.
"Nadie dice que ahorrar solo va a ser la solución", ha subrayado la guardiana de la ortodoxia presupuestaria durante una rueda de prensa conjunta en la cancillería. Ahora bien, eso no tampoco invita a pensar en que tenga intención de ser mucho más flexible.
Sacrificios
Rajoy ha afirmado que no ha hablado con su compañera en el PP europeo de la necesidad de
bajar el ritmo del ajuste del déficit, a pesar de que ayer mismo admitió que una vez la Comisión publique las previsiones de crecimiento para este año (que serán indudablemente negativas) lo negociará con sus socios europeos. Sobre la mesa, hoy, tan solo ha puesto los sacrificios llevados a cabo, como el recorte de 15.000 millones de euros acordado el 5 de enero, y los planes inmediatos: la ley de estabilidad y las reformas estructurales, singularmente la del mercado laboral, y el acuerdo salarial suscrito entre sindicatos y empresarios para desvincular los salarios de la inflación. "Han estado a la altura", ha elogiado.
Merkel no ha puesto pero alguno y ha asegurado que el Ejecutivo "está haciendo lo correcto". Aún así, ha vuelto a poner como ejemplo a seguir las arduas reformas impulsadas hace una década por el canciller Gerhard Schroeder. "Durante dos o tres años el desempleo no bajó -ha admitido. pero luego sí y ahora está por debajo de los tres milllones".