"Es obvio que necesitamos una rebaja substancial de la quita griega", asegura Anders Borg
Las necesidades de capital podrían situarse en alrededor de 90.000 millones de euro

De izquierda a derecha, Jean-Claude Juncker, Wolfgang Schaeuble, François Baroin y Elena Salgado conversan antes de la reunión. / Efe
Merkel y Sarkozy tratan de acercar posturas
La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, se reúnen de nuevo este sábado en Bruselas, horas antes de la cumbre de líderes europeos, con el objetivo de tratar de acercar posturas sobre la quita a Grecia y el refuerzo del fondo de rescate, dos de los ejes del plan de la UE para frenar la crisis de deuda. Las discrepancias entre Francia y Alemania han retrasado el acuerdo y han obligado a convocar una segunda cumbre para el miércoles 26 de octubre. Berlín quiere pedir a la banca que asuma pérdidas de hasta el 50% en los bonos griegos que tienen en su balance para mejorar la sostenibilidad de la deuda griega, mientras que tanto París como el Banco Central Europeo (BCE) se resisten por considerar que agravará el contagio a España y Portugal.
Por lo que se refiere al fondo de rescate, Sarkozy defiende que se le dé una licencia bancaria para que tenga acceso a la liquidez del BCE y se convierta en "cortafuegos que proteja de todo contagio", según ha dicho su ministro de Finanzas, François Baroin. Alemania y BCE se oponen a esta solución y prefieren usar el mecanismo como asegurador de las emisiones de bonos de Madrid y Roma. "Alemania y Francia no tienen posiciones distintas en absoluto", ha asegurado el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble. Y ha justificado la convocatoria de una segunda crisis por la necesidad de pedir autorización al parlamento alemán antes de aprobar nuevas medidas anticrisis.
"Francia y Alemania han acordado que el conjunto de los elementos de esta respuesta global y ambiciosa (a la crisis de deuda) se examinará de forma profunda en la cumbre del domingo para poder ser adoptada definitivamente por los jefes de Estado y de Gobierno en una segunda cumbre como muy tarde el miércoles", anunciaron el pasado jueves París y Berlín en un comunicado conjunto.
Los países de la eurozona han acordado pedir a la banca un "incremento sustancial" de su contribución al segundo rescate de Grecia, aunque no han desvelado si las pérdidas que deberán asumir las entidades en los bonos helenos que tienen en su balance alcanzarán el 60%. "Ayer (por el viernes) acordamos que necesitamos un incremento sustancial de la contribución de los bancos", ha dicho el primer ministro luxemburgués y presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, sin precisar ninguna cifra.
El también primer ministro luxemburgués partió del hecho de que los preparativos para las negociaciones con el sector privado han avanzado de tal forma que mañana "podría haber una decisión" en la cumbre de los jefes de Estado y de Gobierno de la eurozona, y si no la hay, entonces lo más probable es que lo haya el miércoles en la segunda cumbre de los 17 países de la moneda común.
El ministro sueco de Finanzas, Anders Borg, también ha confirmado que los tenedores de deuda griega tendrán que asumir pérdidas sustanciales: "Es obvio que necesitamos una rebaja substancial de la quita griega y creo que esto hay que hacerlo en una secuencia donde se haya recuperado la credibilidad del resto del sistema", ha señalado.
Una economía deteriorada
Según el informe de la troika sobre la sostenibilidad de la deuda griega filtrado al Financial Times, la economía griega se ha deteriorado tanto en los últimos tres meses que los socios internacionales tendrían que aportar 252.000 millones de euros en ayudas hasta el fin de esta década salvo el sector privado acepte recortes importantísimos sobre la deuda que tienen en sus carteras.
El estudio determinó que, con el fin de reducir el nivel de deuda actual de Grecia, de entorno al 160% del PIB, hasta el 120% en 2020 la quita debería ser del 50% y se precisaría un rescate internacional de unos 114.000 millones de euros, mientras que para llegar hasta el 110% de deuda haría falta una quita del 60% y entonces los 109.000 millones de euros de fondos de la UE y del Fondo Monetario Internacional acordados el 21 de julio bastarían.
La ministra austríaca de Finanzas, Maria Fekter, ha explicado que esta mañana temprano hubo una reunión en la que se formularon claramente los mandatos para negociar con el sector privado una quita mayor, y se acordó que Vittorio Grilli, presidente del Comité Económico y Financiero de la UE se encargue de conversar con la banca: "No vamos a dar a conocer ningún detalle para no poner en peligro el resultado de las negociaciones", ha indicado.
Los ministros de Finanzas de la UE también analizan hoy los términos de una segunda recapitalización de la banca europea. Sobre este punto, Borg ha afirmadoque no cree que "debamos tratar a los contribuyentes como un regalo para los bancos. Cualquier recapitalización tiene que venir seguida de propiedad y control". "Hay que restaurar la confianza y esto tiene que ser en capital", añadió e insistió en que "los bancos no pueden tratar a los contribuyentes como si les diesen un regalo en lugar de asumir sus responsabilidades".