El presidente del PP, Mariano Rajoy, no dudó en afirmar durante su visita a Jerez que «el vino deber ser excluido» de la Ley del Alcohol, y sobre todo porque «no es una bebida peligrosa, sino que es un alimento recogido como tal en su propia Ley, una norma en la que incluso se anima a las administraciones públicas a promover un consumo moderado». Por esta razón, el líder popular advirtió de que «vamos a dar batalla en el Congreso y ante las administraciones que sean necesarias para defender al vino, al brandy el sentido común». En sus propias palabras, «claro que estamos en contra del consumo entre los menores, pero hay que tener sentido común, y no estamos de acuerdo con la represión ineficaz y la demagogia de la ministra Salgado». También se lamentó de que mientras aquí se demoniza al vino, en Francia el conservador Nicolas Sarkozy «defiende la cultura del vino en su programa e incluso quiere crear una asignatura sobre él».