El presidente de la Asociación de Vecinos de Palos Blancos, Jesús Palomo, aprovechó la festividad de San Antón de ayer para dos buenos propósitos. El primero, que su perro recibiera la bendición y el segundo, repartir pegatinas de diferentes modelos de pipi-can. «Ya hemos recogido firmas más que suficientes para que los partidos políticos incluyan este proyecto en sus programas electorales», explicó Palomo.
De esta forma, el representante vecinal informaba a todos los interesados de dos modelos posibles de pipi-can para los parques y jardines de la ciudad: uno de 1.200 euros y otro que puede llegar a costar hasta 24.000.000 euros.
Esta iniciativa ya se puso en práctica de forma privada en la asociación de vecinos de Las Torres, Bellos Horizontes, pero no se ha llegado a implantar con carácter público.