
La controversia se remonta a 1958, cuando el productor cinematográfico Kevin McClory planeó producir, junto a Fleming y el guionista Jack Whittingham, la primera película sobre el espía «con licencia para matar». El literato británico fue acusado después de plagio por utilizar ese guión como base para la novela Operación Trueno, de la que no se haría un filme hasta 1965, sin mencionar ni a McGlory ni a Whittingham.
Un alto coste
La disputa desembocó en 1963 en un juicio que le costó a Fleming 50.000 libras de la época y un grave empeoramiento de su salud que, a la postre, le costó la vida el 12 de agosto de 1964. Asimismo, el pleito acarreó la obligación de que las futuras publicaciones de la novela aclarasen que «está basada en un tratamiento para la pantalla por Kevin McGlory, Jack Whittingham e Ian Fleming».
Ahora, el libro de Robert Sellers, que analiza la llamada «polémica McGlory» y se publicó en junio del pasado año, se ha topado con las quejas del Fleming Will Trust, la fundación de los herederos del escritor. Olswang, el bufete de abogados que representa a los herederos, ha acusado a la editorial independiente Tomahawk Press de violar derechos de autor porque la obra de Sellers incluye documentos judiciales del caso de plagio. Según Peter Stephens, jefe de propiedad intelectual de Olswang, esos documentos forman parte del archivo literario de la fundación, por lo que ha exigido a la editorial que deje de publicar el libro. «Somos una pequeña editorial sin dinero para afrontar una gran acción judicial», reconoció con impotencia el director gerente de Tomahawk Press, Bruce Sachs.
Aunque la librerías no han sido obligadas a retirar las copias de la obra original, el portal de Internet Amazon ha decidido dejar de vender el libro. La editorial publicará una segunda edición en mayo, pero no incluirá los documentos que son objeto de conflicto.









