Además de la pena, durante la vista se le fijó una indemnización económica de 4.651 euros, el precio en el que fue valorado el nacimiento. Por aquel entonces Francisco era toxicómano. Ahora, la situación ha cambiado y está rehabilitado. Hace cinco años que está trabajando como obrero de la construcción, según comenta su destrozada mujer, Esperanza Delfor, quien ha iniciado una batalla legal para conseguir el indulto de Francisco, que recientemente había sido ascendido a encargado.
Esperanza Delfor considera que Francisco debió ir a prisión en aquellos años, «cuando era un delincuente habitual y necesitaba a alguien que le parara». Por eso motivo, acudió al Juzgado de Cádiz con el fin de obtener copia de la sentencia que condenó a su marido. «No es justo que lo metan en la cárcel ahora que está rehabilitado porque el sueldo de Francisco es el único que entra en casa. Esta ejecución condena ahora a toda la familia. Que lo saquen, por favor», lamenta.
En los juzgados, junto con la copia de la sentencia Esperanza ha presentado una carta de recomendación de los jefes de su marido. Además, pidió asesoramiento legal.
Visita del hijo
Francisco y Esperanza viven con sus dos hijos de 17 y ocho años. El mayor llegó ayer a Cádiz cuando se enteró del ingreso en prisión de su padre para «apoyar» a su madre en esta difícil situación que les ha tocado vivir. «Estoy un poco perdido porque acabo de llegar, pero sé que mi madre está hablando con personas que conocen a políticos y abogados para intentar sacar a mi padre de la cárcel, ella está muy nerviosa», dijo ayer a este medio. En esa cruzada particular Esperanza estuvo ayer todo el día fuera de casa, mientras Francisco permanece en prisión.








