
Los funcionarios realizaron este control en el entorno del domicilio, situado en la zona de Nazaret, ante las denuncias vecinales y los indicios hallados en otras intervenciones policiales, que apuntaban a que en el interior de una de las viviendas se estaba procediendo a la venta de material pirotécnico, sin las preceptivas autorizaciones ni las medidas de seguridad necesarias.
El control de vigilancia se realizó entre las 18.30 y las 19.10 horas, y durante este periodo de tiempo se interceptaron a ocho menores de edades comprendidas entre 10 y 14 años que portaban 293 petardos, entre unidades sueltas y tracas, de categoría II y III (a mayor categoría más peligrosidad y más restricción de venta). Estos menores habían sido observados a su llegada y salida de la vivienda, ya con el material adquirido. Ante la evidencia de la venta, se requirió a la inquilina, identificada como C.R.M, para que franqueara el paso a los agentes, hallándose en el interior de la casa un total de 672 petardos y 360 tracas dispuestos sobre la mesa de un patio exterior.








