Internacional

May vuelve al endeudamiento para afrontar el frenazo del Brexit

La libra cae a niveles de hace 31 años tras anunciarse el calendario de la salida de la UE

Theresa May, rodeada de correligionarios en el congreso del Partido Conservador en Birmingham
Theresa May, rodeada de correligionarios en el congreso del Partido Conservador en Birmingham - REUTERS
Luis Ventoso Corresponsal En Londres - Actualizado: Guardado en:

La revelación del calendario del Brexit, con el anuncio de Theresa May el domingo de que el artículo 50 que inicia la salida se activará antes de fin de marzo no ha sentado bien a los mercados, que además han interpretado el discurso de la primera ministra como que se inclina por un Brexit duro. La libra inició el lunes con una caída de un 1% contra el dólar y un 0,9% contra el euro y está frente a la divisa americana a su nivel más bajo en 31 años, 1,2902. Frente al euro ha caído del 1,15 (1,14668).

Hoy intervendrá en el congreso del Partido Conservador en Birmingham el nuevo ministro de Economía, Philip Hammond, un moderado que pidió el voto a favor de la UE y que ejerció con Cameron de responsable de Exteriores. En varias entrevistas esta mañana ha ratificado que el Gobierno renunciará a conseguir un superávit en las cuentas públicas en el ejercicio 2019-20, lo que constituía una gran bandera del anterior responsable de Economía, George Osborne. «Fue una política correcta para aquel momento, pero cuando los tiempos cambian debemos cambiar con ellos», razona ahora Hammond. Afirma sin mucha fe que en el futuro se restaurará la disciplina fiscal, «pero de un modo pragmático».

El ministro reconoce que durante los dos años de negociación de la salida la economía británica «entrará en un periodo de turbulencias», también asume que «las empresas están posponiendo inversiones y eso afectará al empleo a largo plazo». Frente a esas incertidumbres, se arrumbará el liberalismo de Cameron y Osborne para tirar de la palanca keynesiana: más gasto público (y más endeudamiento). Por ejemplo, el Gobierno se endeudará en 2.000 millones de libras más (2.290 millones de euros) para construir vivienda pública.

Preguntado sobre qué nota concedería de uno a diez a la economía británica, Hammond le otorga un ocho, «porque el empleo es alto, el crecimiento fuerte y las bases robustas». El ministro de Economía, un hombre cuya principal característica es tener los pies en el suelo, es el más firme abogado en el gabinete de May por permanecer el mercado único. Sabe que perder el pasaporte europeo dejaría muy tocada a la City de Londres, la mayor industria del país. «El Reino Unido tratará de tener el mayor grado de acceso al mercado único y sin aranceles».

Control de la inmigración

May dijo lo mismo en su discurso del domingo. Pero añadió que el Reino Unido jamás renunciará tras el referéndum a controlar la política migratoria al completo y a desmarcarse de la legislación europea y su corte suprema, lo que se ha interpretado por los mercados y la prensa británica como que aboga por un Brexit duro. Algo que está por ver, y más si se producen las turbulencias que anuncia Hammond.

Esta mañana la consultora Markit ha dado la buena noticia de que las fábricas británicas están registrando sus mejores datos desde junio de 2014. También se está percibiendo una mejora de las exportaciones por la devaluación de la libra.

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